Prevención del consumo, un camino eficaz para erradicar el narcotráfico

Tras dos meses al frente del Comando de la Región 3 Antinarcóticos de la Policía Nacional, el Teniente Coronel Norman Andrés Gómez Linares, es un convencido que el reto más grande que tiene frente al cargo es la prevención del consumo de sustancias psicoactivas como herramienta eficaz para combatir el narcotráfico. Pero esta es una tarea que no es exclusiva de la Policía Nacional y, al contrario, debe convocar también a los padres de familia, los profesores y el sector educativo. El Coronel Gómez explicó que la prevención será la prioridad de su gestión, a la par con una acción operativa fuerte y eficaz contra las bandas dedicadas a este comercio ilícito.

¿Cuáles son sus tareas prioritarias al frente de esta unidas?

Nuestro gran reto es la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y las campañas escolarizadas de los grupos de prevención en las escuelas, en los colegios y en las universidades, en especial las acciones dirigidas a la temprana edad -es decir la infancia y la adolescencia-. Ese es nuestro eje fundamental y el segundo son las incautaciones de este tipo de sustancias, en especial la marihuana proveniente del sur del país, la heroína que tiene aquí -específicamente en Dosquebradas- los expendios más grandes del Eje Cafetero, la base de cocaína y el clorhidrato que llegan también de la zona sur y las nuevas drogas sintéticas que se están comercializando en la región y las cuales están acabando con la juventud.

¿Cuáles y cuántas son esas nuevas sustancias psicoactivas?

Son 34 las nuevas drogas sintéticas que se están comercializando. La juventud de hoy en día, las nuevas generaciones, siempre quiere probar cosas nuevas y los delincuentes como tal buscan satisfacer eso. Ya no son el opio, el basuco, la marihuana o la cocaína, ahora imperan el Tucibi, el Cristal y otra serie de sustancias sintéticas que se venden camufladas en un confite, una chocolatina, una galleta… y que nosotros desconocemos como padres de familia. La delincuencia, sabe que eso es atractivo para la juventud y que el Tucibí complace más que la marihuana y otras drogas, además de ser más económico y más fácil de conseguir. Ese tipo de sustancias las obtienen hasta de medicamentos veterinarios y productos de farmacia, así que ya no hay que ir hasta el sur del país para traerlas al mercado sino que ya se producen aquí.

¿Y cuáles son los escenarios donde más de comercializan?

Los narcotraficantes aprovechan mucho las discotecas y las fiestas electrónicas. La semana pasada se hicieron tres capturas por parte de la Fiscalía General en las discotecas del sector de La Badea en las drogas de la madrugada. La operación se hizo junto con la Policía Nacional, pero este comercio es frecuente y existen muchas formas de camuflar la droga en vehículos, en mujeres y en otra clase de sitios.

¿En los planteles educativos qué tan grave es el problema?

Las acciones para combatir ese comercio ilegal van acompañadas por charlas educativas por parte de la División de Antinarcóticos y el Grupo de Prevención de la Policía quienes hacen presencia directa en las instituciones educativas, allí distribuyen cartillas didácticas y mediante el juego, actividades lúdicas, videos y películas, así como testimonios en vivo de jóvenes que han caído en las drogas, se les alerta acerca de las consecuencias de este consumo. Hoy en día es más fácil prevenir que rehabilitar a un drogadicto. Estamos con las autoridades de Educación, Salud y Cultura realizando actividades para copar el tiempo libre de los niños y los jóvenes, en especial en las tardes cuando están desocupados o solos porque el papá y la mamá trabajan.

¿Y cómo combaten las bandas que trafican en esas zonas?

En estos casos se está trabajando con la SIJIN y el Grupo de Policía Judicial, con agentes encubiertos en los alrededores de los colegios y escuelas, que es donde están los expendios y donde operan las bandas reconocidas, se están recibiendo denuncias telefónicas y se hacen seguimientos para poder atacar como tal esas organizaciones criminales. Se hacen acciones en conjunto con la Fiscalía General, con la Policía Judicial y con la de Vigilancia y la patrulla del barrio para combatir ese delito. En este tipo de casos tenemos tres operaciones pendientes por ejecutar.

¿Los resultados de estas acciones han sido positivos?

El año pasado se hicieron dos grandes operaciones para atacar el tráfico de drogas en los colegios, pero en algunos casos las leyes no son tan duras como debían ser y se depende de la cantidad de dosis que se incauten en el momento, si es una buena cantidad hay una buena pena.

¿Están identificadas las bandas de microtráfico en la zona?

Se están haciendo trabajos de inteligencia para identificar las bandas de narcotráfico, pero todavía quedan muchos rezagos del grupo Cordillera y de organizaciones criminales como el Clan del Golfo, los grupos armados organizados, las disidencias de las Farc y el ELN y pequeñas bandas. Son muchos factores y muchas bandas que se articulan tanto con el propósito del narcotráfico y de algo mucho más grave que es la minería ilegal, en especial en zonas de Chocó.

¿La orden presidencial de acabar con las llamadas “ollas” dio positivos resultados?

Se han hecho y se siguen haciendo las operaciones. La semana pasada tuvimos la oportunidad de conocer las cuatro grandes “ollas” de heroína en Dosquebradas donde es necesario hacer un trabajo social y una articulación muy grande para poder erradicar este mal definitivamente. Se pueden capturar los cabecillas, llevar a cabo las incautaciones, pero detrás de ese negocio tan productivo surgen otras personas queriendo acapararlo. ello. Por lo general estas bandas traen pequeñas cantidades hacia el mercado de los consumidores.

¿La extinción de dominio ha sido un instrumento eficaz?

El 18 de enero pasado, la División de Antinarcóticos con la ayuda de la Fiscalía General y del CTI llevó a cabo la extinción de dominio de 17 bienes en jurisdicción de Risaralda y Valle del Cauca, los cuales están avaluados en más de $ 4500 millones y se realizaron 13 capturas contras las bandas delincuenciales como Cordillera. Sin embargo la extinción de dominio de un bien de éstos es un proceso demorado. Al momento que se van dando las capturas se llega a los sitios donde se incauta la droga, hay un tiempo prudente para la extinción de dominio, pero sí se ha avanzado.

¿En cuanto a los cultivos de coca y otras drogas, Risaralda está libre de esta problemática?

El Gobernador de Risaralda nos pidió la semana pasada, por medio del Brigadier General Freddy Alberto Tibaduiza, comandante de la Región III de la Policía, el declarar libre de cultivos de coca al departamento donde sabemos que al momento no hay sembrada ni coca ni ningún otro tipo de cultivo ilícito. Al respecto se están haciendo las solicitudes pertinentes a la Unidad que certifica este tema y al área de la Policía que con sus aviones puede verificar esto, para poder emitir esa declaración.

¿Qué otras metas se ha planteado al frente del cargo?

El principal problema y flagelo, frente a lo cual el Ministro de Defensa impartió su consigna, es la prevención del consumo de drogas, las intervenciones en los centros escolares donde tenemos la meta de capacitar a más de 10.000 estudiantes este año, así como también padres de familia, docentes. Además hay que ejercer especial vigilancia en los aeropuertos y terminales aéreas para evitar que se despache droga a otras ciudades o países. De igual manera los operativos en las carreteras con el Ejército Nacional, en especial en los corredores viales más apetecidos por la delincuencia para mover este tipo de estupefacientes.

¿Qué llamado se hace a la comunidad para formar un frente común contra este flagelo?

Es una preocupación compartida. En los hogares hay que estar atentos ante la presencia de algún dulce, una galleta o un líquido que le hayan regalado a sus hijos por parte de desconocidos o de alguien en la calle para evitar su consumo y reportar el hecho a la División Antinarcóticos de la Policía. Tenemos una línea de absoluta reserva, la 314-3570915 donde recibimos cualquier tipo de información sobre la exitencia de “ollas”, la presencia de gente extraña en sus barrios y hay además el pago de informantes.