La modernización del Aeropuerto Matecaña: un proyecto de alto vuelo

La semana pasada, con la llegada del vuelo 8539 de Avianca procedente de Bogotá, se realizó la prueba definitiva el sistema de aterrizaje instrumental (ILS por sus siglas en inglés: Instrument Landing System) del Aeropuerto Internacional Matecaña, instalado con una inversión cercana a los $12.000 millones y el cual reducirá entre un 70 y un 80 % la cantidad de operaciones aéreas frustradas. Tanto el ILS como el ALS (Approach Lighting System), hacen parte de las obras del plan de modernización del aeropuerto regional que el año pasado movilizó más de 1.9 millones de pasajeros. Con el gerente Francisco Valencia, analizamos el presente y el futuro del Aeropuerto Internacional Matecaña, cuyas obras completas estarán ejecutadas en el segundo semestre de este año.

¿La puesta en servicio del ILS qué implica para el aeropuerto?

Con el ILS vamos a ganar muchísimo más en eficiencia operacional, lo que quiere decir que los vuelos que están programados pueden aterrizar y decolar sin ningún inconveniente dentro de los protocolos y los horarios entregados a los viajeros. Así mismo, vamos a mejorar muchísimo en seguridad, lo que es un elemento transversal a toda la operación del aeropuerto y un objetivo estratégico del Plan Nacional de Seguridad Aérea que ha trazado la Aeronáutica. Y es también importante indicar que se reducen las emisiones de efecto invernadero porque vamos a dejar de tener tantos procedimientos de aterrizaje que terminan frustrándose. Con la operación del ILS se pueden reducir los sobrepasos o los aterrizajes o procedimientos frustrados entre un 70 y un 80 %.

¿Cuál era el porcentaje de procedimientos frustrados?

En el Matecaña presenta la particularidad de tener nubosidad muy cerca de la cabecera o umbral occidental, de manera que era habitual que un avión que venía de Bogotá o de cualquier destino afrontara alguna circunstancias de estas y tenía que frustrar el procedimiento. Ahora, incluso teniendo baja visibilidad un avión se puede aproximar con la ayuda de este instrumento tecnológico.

¿Porqué demoró tanto tiempo la puesta en operación del ILS?

Este es un instrumento de altísima precisión que tiene su tiempo de ajuste para ponerlo dentro de parámetros. Venía para ello el avión-laboratorio y cuando se presentaba alguna dificultad, debía volver a Bogotá o se iba a hacer un procedimiento en alguna otra parte del país. Y para regresarlo a Pereira tardaba cuatro o cinco meses. Lo que hicimos ahora fue tener unos ingenieros en tierra para que el avión-laboratorio, en asocio con el piloto, pudiera comunicarse con ellos para hacer los ajustes necesarios. En la operación que hicimos hace dos semanas con el avión-laboratorio se pudo ajustar en dos días de vuelos rasantes y transversales, poner los aparatos localizadores dentro de parámetros y abrirlo al uso de los pilotos.

¿Este servicio ya se estrenó con un vuelo comercial?

Lo que restaba era la venida de un avión comercial como lo fue el vuelo 8539 de Avianca procedente de Bogotá, el cual aterrizó a las 6:43 de la mañana del pasado jueves, 20 de febrero, que hizo la aproximación y el procedimiento de aterrizaje sin ningún problema ayudado por el ILS. Este instrumento lo dejó a 200 piés -seis metros- de distancia del umbral occidental con lo que el piloto tiene perfecta visual con la pista para hacer el aterrizaje.

¿Cuánto se invirtió en el ILS?

Estas obras contaron con aportes de la Aeronáutica Civil, a la cual debo hacerle un reconocimiento no solo en lo que tiene que ver con el ILS sino también con el ALS, que es el proyecto que viene. La Aerocivil puso $ 7900 millones para el ILS y el Aeropuerto Matecaña $ 3400 millones, con lo que el costo del proyecto fue de alrededor de $ 11.300 millones. A su vez el ALS costará $ 1800 millones, vamos a ajustar mucho más los diseños y a definir muy buen ese presupuesto que ya tenemos en las cuentas del Aeropuerto girados por la Aerocivil.

¿Qué servicios le presta el ALS?

Es un instrumento que se complementa con el ILS, son unas luces de aproximación que anticipan la pista de manera luminosa para los aviones que están por aterrizar en la cabecera occidental y que necesitan, y siempre necesitarán, tener contacto visual con la pista. Con el ILS más esas luces que se proyectan por fuera de la pista, se hacen mucho más fácil para un piloto tener el contacto visual y concluir exitosamente una aproximación y un aterrizaje. Con ello se subirá a más de un 85 % la cantidad de procedimientos exitosos.

¿Ya están próximas a concluir también las obras de modernización de la terminal aérea?

El plan de modernización, que comenzó en el 2013 con inversiones en el lado aire (franjas de seguridad, el recarpeteo de la pista, la nueva torre de control, entre otras) con aportes del gobierno nacional, continuó en el mandato de Juan Pablo Gallo y del actual Alcalde Carlos Maya con la construcción de la nueva terminal. Vamos a pasar de una terminal de pasajeros de 11.000 metros cuadrados a una funcional, moderna, competitiva y muy estética desde el punto de vista arquitectónico de 22.000 metros cuadrados en una primera etapa y unos 5000 más en una segunda fase que se desarrollará en seis años. Vamos a tener cuatro puentes de abordaje más otras cinco posiciones de parqueo, para un total de nueve atendiendo las operaciones en el Matecaña, a la fecha tenemos un 80 % de avance y esperamos tenerla en operación entre junio y julio.

¿Cuántos pasajeros está movilizando el Matecaña?

El año pasado terminamos con un total de 1.915.000 pasajeros, con un incremento del 7 % en relación con el 2018. Esta cifra corresponde al 74 % del total del Eje Cafetero, lo que lo consolida como el aeropuerto internacional y regional porque atienden una parte muy importante de la torta del tráfico aéreo en esta zona. En enero movilizamos 177.000 pasajeros, lo que equivale a un 9 % de una meta que nos hemos fijado para superar este año los dos millones de viajeros. En el 2019 no lo hicimos porque la pista de cerró en 10 oportunidades para actividades de recarpeteo.

¿Se tiene proyectado incrementar el número de vuelos?

El Alcalde Carlos Maya nos puso la meta de aumentar la conectividad nacional e internacional. Con ese fin reactivamos la Mesa de Rutas Aéreas, que será el tanque de pensamiento de la estrategia del desarrollo de nuevas rutas. Allí tienen asiento las Secretarías de Desarrollo Económico y Competitividad, Invest In Pereira, el Bureau Convention de eventos y convenciones, la Cámara de Comercio, Anato, Cotelco, ProColombia, Fontur y el Clúster de Salud y Bienestar, entidades que están trabajando por la competitividad y por el turismo vacacional y corporativo.

¿Con cuántos vuelos está operando el Aeropuerto en este momento?

Actualmente tenemos 198 frecuencias de vuelos semanales, seis aerolíneas funcionando regularmente, una más con vuelos charter hacia Chocó y dos vuelos internacionales hacia Panamá y Miami que nos conectan con otros lugares del mundo y cerca de 119 frecuencias semanales con Bogotá atendidas por cuatro aerolíneas (Avianca, Easy Fly, Viva Air y Latam). Esperamos conectarnos con más destinos en Suramérica, Centro América, con el Caribe (Aruba y Punta Cana), con la Costa Atlántica y más conexiones con Estados Unidos en especial con la costa este (Nueva York).

 El gerente a bordo del avión-laboratorio de la Aerocivil