La cohesión del Eje Cafetero es una necesidad y es un imperativo economico

En el desarrollo de un evento claramente enmarcado por un mensaje de integración regional, para muchos fue una verdadera sorpresa el anuncio del Alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín Correa, de nombrar al profesional y catedrático pereirano, Hernán Roberto Meneses Marín, como Secretario de Planeación Municipal, sobre quien recae la responsabilidad de construir el plan de desarrollo de la capital de Caldas para los próximos cuatro años. Con Meneses Marín, quien ha sido columnista permanente de EL DIARIO, dialogamos sobre los retos que está afrontando y acerca de su visión del desarrollo regional.

¿De dónde viene esa relación tan cercana con el Alcalde de Manizales?

Viene de una amistad con un compañero suyo, ambos estudiantes de Ciencias Políticas, y de una asesoría que le prestamos en su paso por el Concejo Municipal. Es una amistad que tiene un poco más de dos años y también lo acompañamos en la fase de ejercicio en el Concejo y después, una vez que tomó la determinación de postularse a la Alcaldía, hicimos parte de ese proceso ayudando a la concepción de su programa de gobierno con un amplio grupo de personas.

¿Qué pensó el día que le propuso ser el Secretario de Planeación?

Sinceramente me pareció atrevido de su parte y solo hasta el último momento, el 27 de diciembre cuando lo anunció en el acto de posesión simbólica en  la vieja estación del Ferrocarril -en la Universidad de Manizales- yo no tenía conocimiento de esa determinación. Por supuesto había participado en un proceso de selección junto a otras personas y estaba de candidato a varios cargos, como Asesor del Alcalde o en algún instituto descentralizado. Para mí fue una sorpresa el anuncio y la manera tan deferente como lo hizo, además en un acto de integración con los Alcaldes de Armenia y Pereira y los Gobernadores de Quindío y Caldas que estaban presentes allí.

¿Se ha construido un plan de trabajo conjunto a nivel regional?

Me pareció que fue un acto supremamente simbólico, el cual no es aislado sino que corresponde a una secuencia de declaraciones del Alcalde que se suman -por ejemplo- a la firma de un documento con los alcaldes de Pereira y Armenia en donde se comprometen a desarrollar diez proyectos que están relacionados con el territorio y con el mejoramiento de la estructura ecológica, la conectividad y la competitividad y con el desarrollo económico en campos como el turismo. En cuanto al tema del territorio quiero destacar los asuntos de gestión del riesgo, con el objeto de que a través de la RAP y de los mecanismos de asociación municipales y departamentales pudieramos tramitar un contrato-plan, lo que ahora se llama un plan territorial, que permite la vinculación del gobierno nacional por los próximos 10 años a proyectos de caracter regional. Este mecanismo, que se ha usado en otros lugares del país, pero no en nuestro territorio, es la propuesta que desde el primer acto de gobierno planteó el Alcalde y en el acto de posesión invitó a los gobernadores y a los alcaldes a que se promueva la firma de un contrato-plan con la Nación

¿Es clara la disposición de trabajar con visión regional?

Sin duda. En un partido entre el Once Caldas y el Deportivo Pereira, los alcaldes de las dos capitales -que estuvieron en los actos protocolarios- han demostrado en ese y en muchos otros actos su disposición de trabajar de manera conjunta, al igual que con los gobernadores. Hay aires y signos de integración y en la construcción de los planes de desarrollo se está trabajando en la elaboración de unos planes que van a estar armonizados. También nos reunimos con la RAP del Eje Cafetero acerca de los 10 proyectos que firmaron los alcaldes como un acta de compromiso, el gerente de la RAP estuvo de acuerdo con que éstos deben hacer parte del documento técnico de soporte de la RAP. Así que lo que hay son voluntades, pero no solo porque existe esa voluntad, sino porque estamos en un momento de integración porque los signos, los indicadores, las cifras nos indican que debemos cohesionar el territorio.

¿Cómo visualiza esa coyuntura?

La tasa de crecimiento demográfico de la región está por debajo del 0.5 %, lo que quiere decir que ésta población del eje cafetero, que tiene 2.5 millones de habitantes, apenas tendrá el doble de esa cifra en unos 200 años. Eso hace que se modifique completamente la manera como planteamos crecer. La cohesión es una necesidad y es un imperativo económico, necesitamos integrar ese mercado y también integrarnos a lo largo del río Cauca a través del tren, como lo proponen estudios hechos para Planeación Nacional en el marco del Sistema de Ciudades.

¿Hacia a dónde apuntará el Plan de Desarrollo de Manizales?

Los pilares del plan de desarrollo son dos: uno, este será un gobierno muy verde que planteará la recuperación de los corredores biológicos entre el dosel de la Cordillera Central y el río Cauca y una gestión del riesgo supremamente profesional. El segundo pilar es la transparencia: este será un gobierno que se caracterizará por ser de cara a los ciudadanos, que todo lo que diga en privado lo pueda repetir en público, un gobierno al que le pueden poner cámaras y micrófonos en todas partes sin que nos molesten. Queremos que haya muchos ojos y pocas manos sobre el presupuesto y vamos a construir sobre lo construido, no llegamos con la idea de que todo empiezan desde el 1o de enero de 2020, vamos a recoger todos los estudios que se han hecho sobre Manizales y el Plan Nacional de Desarrollo. Y estaremos enfocados a desarrollar el territorio atrayendo inversiones hacia el Kilómetro 41 y La Dorada.

¿Se va a consolidar a Manizales como ciudad universitaria?

Vamos a ir mejorando la conformación de una ciudad universitaria que tiene 45.000 estudiantes, más de 45 programas de pregrado, 50 programas de postgrado, cerca de un centenar de grupos de investigación avalados por Colciencias, mas de 2000 profesores universitarios. La masa crítica de la educación superior en Manizales es muy importante y eso hará que la debamos consolidar.

¿Manizales le seguirá apuntando a ser una ciudad con menores tasas de desempleo?

Le estamos apostando a la atracción de inversiones industriales hacia los corredores de los ríos Cauca y Magdalena, a que haya más empleo industrial, industrias 4.0 que aunque son automatizas generan muchos empleos de alto valor agregado y complejidad. Manizales está preparada para ofrecer esta mano de obra calificada. Tenemos la localización, los recursos, el inventario mineralógico de Caldas habla de más de 200 hallazgos de minerales, por acá cruzan las redes de fibra óptica, micro-ondas, poliductos, gasoductos, líneas de alta tensión, o sea que tenemos los recursos y unos mercados y puertos cercanos, para desarrollar y desarrollarnos industrialmente, aun más de lo que hoy es Manizales.

¿Cómo avanza su propuesta de hacer de una ciclo-ruta que una el Eje Cafetero?

La idea es que ese proyecto -que está incluido en el documento técnico de la RAP del Eje Cafetero- recupere la antigua banca del Ferrocarril de Caldas entre Cartago y Manizales, 117 kilómetros que iría de los 900 hasta los 2000 metros sobre el nivel del mar con una pendiente media del 1 % y pendientes máximas del 3 %, lo que indicaría que uno se puede subir en una bicicleta de Cartago a Manizales prácticamente sin sudar la camiseta. En esa vía del ferrocarril, que está ocupada en un 15 %, por asentamientos, se pueden aprovechar esas comunidades para hacer un desarrollo endógeno para que ofrezcan servicios a los caminantes y a los ciclistas, para que hagan avistamiento de aves, circuitos ecológicos. El desarrollo no es entendido desplazando a las personas sino incluyéndolas y permitiendo que logren salir de la pobreza. Esperamos que este proyecto salga adelante y logremos unirnos a lo largo de la antigua banca del ferrocarril y que así como Alemania, que tiene más de 50.000 kilómetros de ciclovías, Colombia inicie un proceso de construción de ciclovías y que esta sea la primera de muchas que se deben construir en el siglo XXI.