El testimonio de Andrés Salazar: «VIH no es sinónimo de muerte”

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el VIH, resaltamos la historia de vida un joven que le ganó la batalla a este virus y hoy es muestra de superación, profesionalismo y emprendimiento. 

El 29 de enero de 2015 será una fecha que Andrés Salazar y su familia no olvidarán, aquel frío jueves este Diseñador de Modas de 29 años de edad, fue diagnosticado con VIH, noticia que le derrumbó su mundo. Hoy, casi cinco años después, recuerda este episodio tan solo como una anécdota gracias al acompañamiento de sus padres y de entidades como Comfamiliar Risaralda que lo acogió en el Programa Con-Tacto.

“El día que fui por el resultado mi papá me acompañó, fue un momento muy difícil y no puedo negar que sí se me pasó la muerte por la cabeza porque no tenía la suficiente información. Es algo que uno piensa que nunca le va a pasar y más aún cuando mi familia ha sido muy abierta a hablar de sexualidad y protección. Debo reconocer me dio muy duro recibir ese diagnóstico”.

¿Amenaza u oportunidad?

Pero de lo que en principio fue una amenaza, el hijo de Jhon Didier y Rosa Amelia sacó una oportunidad. De inmediato ingresó al programa Con-Tacto de la Clínica Comfamiliar,  donde no solo encontró un grupo interdisciplinario de la salud que lo empezó a apoyar, sino que en muy poco tiempo se convirtió en líder, asumió su condición y se puso al servicio de quienes viven su misma situación, pues contrario a lo que piensa la mayoría de las personas, él tiene claro que al igual que enfermedades como el cáncer, el VIH ya no es sinónimo de muerte.

“Desde que fui diagnosticado he sido muy sensible con el tema, he ofrecido algunas conferencias y autoricé a las funcionarias del programa para que dieran mi número telefónico en caso que algún paciente tuviese una necesidad, porque yo sé lo que significa vivir con VIH y la dificultad que tienen algunas personas para asimilar ese proceso, especialmente la depresión. Mi labor dentro del programa es motivarlas para que sigan adelante con su proceso y tratamiento”.

No tiene sexo ni raza

Distintos han sido los mitos creados alrededor del VIH, entre ellos que este padecimiento es exclusivo de las personas homosexuales, sin embargo, gracias a los avances tecnológicos, cada vez la humanidad toma más conciencia de la importancia de llevar una vida sexual saludable y protegida, porque como lo expresa Andrés: “esta enfermedad no discrimina a nadie”.

“Al VIH se le conoció como el cáncer rosa en los años 80 porque el primer diagnosticado fue un estadounidense homosexual, pero desde ese momento han sido muchísimas las personas, sin importar el sexo, a quienes se les ha detectado el virus. La ignorancia hace que estigmaticen a la población LGBTI, pero la realidad es que todos estamos en igualdad de condiciones, cualquiera que no se cuide a la hora de tener relaciones sexuales puede tener el riesgo de ser contagiado con VIH u otra enfermedad de transmisión sexual”.

Enamorado del arte y la cultura

Desde muy chico, cuando cursaba sus años de escuela primaria, Andrés supo que su existencia giraría en torno la cultura y aunque sus familiares eligieron los números, él y su hermana Ana María, artista plástica, se apasionaron por el arte y la adoptaron como su estilo de vida.

“Soy egresado de la Fundación Universitaria del Área Andina donde perfeccioné mi vocación. Desde los 9 años tengo bocetos, siempre he sido muy sensible por el arte, por el diseño, mi hermana es artista plástica, y aunque mi familia es mucho más matemática, ella y yo resultamos ser mucho más artísticos. Desde los 15 años he sido artesano, esa ha sido una de mis grandes pasiones”

Economía Naranja

Y a tal punto ha llegado su apasionamiento, que hace pocos días participó de una convocatoria de Economía Naranja a nivel nacional con el Fondo  Emprender  y vaya resultado, se ganó el derecho a ser apoyado con un monto económico que invertirá en su empresa, una marca de joyería que lleva su nombre y con la que pretende generar conciencia sobre el VIH.

“Opté por decirle sí a la vida y conseguir mis sueños, así lo estoy haciendo, el objetivo es que quienes  tengan esta misma enfermedad sigan el mismo camino. Me considero un superviviente del virus porque hay personas que lastimosamente han muerto por esta causa, yo he podido vivir común y corriente gracias a los avances médicos que se han dado en los últimos 30 años. Muchos vienen a mí porque lo primero que pasa por su cabeza cuando son diagnosticados es acabar con su existencia, piensan que hasta ahí llegaron  y una de mis tareas es educar no solo a quienes viven con VIH sino más que todo a quienes no tienen el virus para que podamos ser más empáticos con el otro, con la diferencia”

Dato final

Andrés Salazar también se desempeña como Coordinador del Capítulo Cafetero de la Red de Jóvenes Positivos de Colombia. El Programa Con-Tacto está en contacto permanente con el paciente, su entorno familiar  y social al abordar la atención integralmente, con un equipo  interdisciplinario conformado por profesionales expertos en el tema, en el área de la medicina, psicología, enfermería, trabajo social, nutrición entre otros. Informes: PBX 3135600 Ext. 2341, Correo: gruiz@comfamiliar.com