El hospital materno-infantil, una tarea prioritaria de la Primera Dama de Risaralda

El drama que viven centenares de niños de Risaralda, en especial de las comunidades indígenas y de escasos recursos económicos, por la falta de una adecuada atención en salud, motivó al Gobernador Víctor Manuel Tamayo Vargas y a la Primera Dama Nathalia Sierra Ramírez a impulsar el proyecto de construcción de un moderno hospital materno-infantil. Esta será una de las acciones prioritarias del despacho de la Gestora Social, quien expresó además su preocupación por la situación de la violencia contra la mujer y la carencia de rutas de atención claramente definidas. Nathalia Sierra Ramírez habló con EL DIARIO acerca de las labores sociales que ejecutará en estos cuatro años, después de un período que dedicó a atender, de tiempo completo, a su familia y a su esposo. «Fue algo bastante bonito que logramos salir adelante», señaló.

¿En qué se va a enfocar la labor de la Gestora Social de Risaralda?

Tanto el Gobernador como la Primera Dama nos hemos enfocado en varios campos. El  primero de ellos es lo que queremos llevar adelante con el tema de la mujer, se han implementado políticas públicas para mostrar a la mujer en todos los municipios, que las Primeras Damas estemos todas enfocadas hablando el mismo idioma y que estas puedan brindarle a la mujer ese apoyo y esa ayuda que no se les han dado por las rutas que deben ser. La Gobernación de Risaralda está muy comprometida con la Ley 1257 donde queremos hacer cumplir y exigir la aplicación de las rutas de atención a la mujeres.

¿Con ese enfoque se le va a dar mayor estructura a la Dirección de la Mujer y Equidad de Género?

Estamos apostándole a tener la Secretaría de la Mujer, puesto que hoy en día nos encontramos con grandes problemas de violencia contra la mujer y femenicidios, como el que se presentó hace algunos días en Santa Rosa de Cabal donde una mujer fue terriblemente violentada y no pudo encontrar una buena ruta de soporte y eso hace que muchas mujeres se queden viviendo situaciones de maltrato y de violencia porque no tienen el apoyo necesario y porque no tienen la información suficiente acerca de dónde pueden recurrir.

¿Cuál será otras de las prioridades de su gestión?

Tenemos también un enfoque hacia los niños y las niñas del departamento, dado que nuestra bandera ha sido el hospital materno-infantil, iniciativa que hemos liderado desde nuestra campaña. El objetivo es que el hospital materno-infantil sea incluyente, que allí puedan llegar los niños de todo el departamento y de todos los estratos, donde se les pueda dar un trato digno a los menores de edad y a sus enfermedades, donde incluso podamos tener allí terapias alternativas.

¿Qué los motivó a adoptar esta bandera social como una prioridad?

Sobre todo cuando hemos encontrado niños con enfermedades de cáncer que quedan descolarizados a los cuales queremos darles un tratamiento especial. También a los niños con discapacidades que necesitan terapias con condiciones especiales y que aquí no las pueden encontrar dado en el departamento no existe un lugar donde se les pueda dar atención, sobre todo a los niños de escasos recursos. Encontramos unas zonas del departamento donde los niños, en estos momentos, están encerrados en sus casas, se mueven mediante sillas plásticas y ni siquiera tienen los elementos adecuados para poderles dar solución a su discapacidad.

¿En este proyecto, en la práctica, estamos partiendo de cero?

Todo está por construirse, pero contamos primero con la ayuda de Dios y segundo con unos profesionales calificados que, seguramente, tanto en la parte gubernamental como entidades que van a llegar del exterior, que sabemos nos van a dar su apoyo y su mano. Aquí es necesaria la unión de esfuerzos.

¿Ese orden de ideas, ésta será la primera tarea que emprenderá su despacho?

La tarea inicial es empezar a buscar los recursos para el hospital materno-infantil, le estamos dando una fuerza gigantesca a este proyecto desde la consecusión del lote de terreno, las ayudas del exterior y de quienes se quieran vincular, hasta los grupos de apoyo. Porque queremos incluso tener dentro de ese hospital las damas que hacían esa labor social en los hospitales.

El Gobernador dijo en su posesión que si algo lo motivó a volver a intentar era la dramática situación de las comunidades indígenas. ¿Qué se piensa hacer al respecto?

Hay algo muy triste y es que a nosotros nos tocó evidenciar como las madres indígenas tienen a sus niños con unos procesos gravísimos de desnutrición y parte de lo que queremos hacer con el hospital materno-infantil es empezar a darles a estos niños atención en el aspecto nutricional y hacerles un seguimiento a ese tratamiento. Muchas de las mamás indigenas que tienen niños con cáncer comienzan el tratamiento pero no lo pueden continuar porque las distancias de sus sitios de residencia y la falta de ayuda económica. Incluso muchos de ellos fallecen en los traslados y a las mamás les toca enterrarlos en el camino, porque no alcanzan a llegar de nuevo a sus resguardos. La salud de los niños indígenas es una situación crítica, demasiado crítica.

En su primer mandato, el Gobernador fundó en Santa Cecilia (Pueblo Rico) un centro de nutrición infantil. ¿Se va a reactivar este tipo de proyectos?

Sí. Este gobierno tienen la conciencia de que la alimentación para los niños es supremamente importante. Por ello a través de una alimentación adecuada, del cuidado, del afecto, de la calidad de la alimentación que se les brinda, es básica para que desde ahí los niños puedan empezar una vida sana. Cuando éstos se sienten bien atendidos y cuidados y cuando reciben buena nutrición, estamos dandoles desde ahí una mejor calidad de vida y evitando que sean en el futuro jóvenes o adolescentes que estén buscando refugio en las drogas porque no tuvieron atención, porque no tuvieron buenos cuidados. Así que volver a abrir esos centros de atención permite que los niños estén bien cuidados, que estén siendo bien nutridos y vigilados en cuanto a su desarrollo en talla y en peso, en salud física y mental. Eso es lo que queremos hacer.

¿Siendo el estilo del gobernador Tamayo muy social, su labor también tendrá esta orientación?

Nosotros somos una familia, una familia social. Empezando por el Gobernador, la Primera Dama y nuestros hijos, todos trabajamos de la mano y queremos darle a Risaralda ese sentido de familia. Las familias en el departamento, como quiera que estén organizadas, deben unirse, dado que situaciones como la migración que se ha presentado han hecho que muchas de ellas se desunan y la idea es que podamos recuperar ese sentido de la unión y la identidad, el cual permita que nos cuidemos los unos a los otros y que podamos brindar esa sonrisa, ese abrazo, ese apoyo que muchas veces ya se ha perdido. En muchas familias ya no hay afecto, no hay cariño, ni servicio.

¿Ya se comenzó a trabajar en conjunto con las Primeras Damas de los municipios?

Tuvimos una primera reunión en donde nos encontramos con los nuevos alcaldes y las Primeras Damas y ahora estamos elaborando un proyecto muy bonito donde, con todos los funcionarios de la Gobernación, vamos a empezar a darle un proceso de formación que permitirá que cada uno de los municipios tenga una atención especial, una ruta trazada para resolver sus problemas sociales y que las Primeras Damas tengan la posibilidad de atender a cada uno de sus territorios en sus necesidades sociales, pero estando bien acompañadas y apadrinadas y que sientan el apoyo de la Gobernación.

¿La labor de la Gestora Social será transversal a todos los despachos?

Si claro, todos los funcionarios de la Gobernación de Risaralda, desde los Secretarios, tienen un sentido de pertenencia social y están muy comprometidos a dar lo mejor de sí para impulsar estos proyectos.