El COVID 19 no responde a ningún tratamiento, pero muere o se controla aislándolo

Con la declaratoria de calamidad pública y la instalación de un Puesto de Mando Unificado, en el departamento de Risaralda se sigue avanzando en la etapa de contención de la propagación del coronavirus que hasta ahora registra solo un caso positivo. Sobre las medidas que han sido adoptadas y la situación actual de esta crisis mundial de la salud por la pandemia del COVID-19 hablamos con el Secretario de Salud de Risaralda, Javier Darío Marulanda.

¿Porqué la declaratoria de calamidad pública?

La atención de esta crisis comprende tres fases: la de preparación que ya pasó, la de contención que es la actual y de la mitigación para la cual nos estamos preparando. El primer caso en Risaralda fue confirmado el domingo pasado y lo estábamos esperando porque es inevitable que esto ocurriera y ayer ratificamos en una Sala de Análisis de Riesgo -que tuvimos con el Gobernador de Risaralda y las autoridades de salud- una emergencia sanitaria, ya declarada por el gobierno nacional, así como también la alerta amarilla. Luego, en el Consejo de Gestión del Riesgo y en comunicación con Ministerio de Salud, analizamos los pro y los contra, las fronteras, los riegos, el comportamiento de la epidemia en el mundo y en Colombia. En el país ese comportamiento ha sido muy rápido: llevamos ya 54 casos confirmados en 11 días y tras muchos análisis y consultas el Gobernador decidió declarar la calamidad pública en el departamento y cada uno de los alcaldes lo podrá hacer en su territorio según su criterio y discrecionalidad.

¿Esta declaratoria qué facilita para el manejo del tema?

Esto nos permite asumir más rápidamente algunos recursos que tenemos en el sector salud para poder invertir en lo que nos están pidiendo los hospitales públicos y privados: en insumos (tapabocas, alcohol, guantes, equipos de protección y de comunicación. transporte, dotación) y personal médico y paramédico que permita hacerle el acompañamiento a todos los casos que se vienen presentando.

¿Los casos sospechosos han ido en aumento?

Por ahora tenemos solo un caso positivo, afortunadamente y queremos que siga así, pero de un paciente positivo como el que tenemos en Dosquebradas se desprendieron 48 investigaciones de personas que tuvieron contacto con él. Algunos de ellos se fueron para otras ciudades y los demás se quedaron en Risaralda, a los cuales hay que encontrar, mirar qué síntomas tienen y hacerles pruebas. Ello implica un gran despliegue de personal, pero fue de eso no podemos descuidar la red hospitalaria y las demás alertas que se nos están presentando. Hoy a diario estamos haciendo entre ocho y diez pruebas de sospechosos, para ir descartando.

¿Cómo se está manejando el tema desde la Gobernación de Risaralda?

Veníamos con una Sala de Análisis de Riesgo y este lunes se creó el Puesto de Mando Unificado en el auditorio del piso 5o de la Secretaría de Salud, en el cual tienen asiento las autoridades de policía, los organismos de socorro, las Secretarías de Salud de Pereira y Dosquebradas y de los municipios donde vayan apareciendo factores de riesgo, Sanidad Aeroportuaria y la Secretaría de Salud de Risaralda. Entre sus funciones está el monitoreo de los casos que se estén presentando, tanto sospechosos como confirmados; desde ahí se impartirán las órdenes para hacerle seguimiento a los casos confirmados y a los que están aislados en confinamiento preventivo y se coordinará con Sanidad Aeroportuaria el tema de la migración de extranjeros.

¿Cuál es el manejo que se les da a los casos sospechosos?

La cantidad de casos sospechosos está creciendo todos los días. Antes eran dos o cuatro y ahora entre ocho y diez. Esto quiere decir que son personas que cumplen el criterio de sospechoso, el cual ha venido cambiando: al día de hoy es una persona que venga de alguno de los países que tiene coronavirus en Asia, Europa, EstadosUnidos y Suramérica, que ingrese al país y tenga problemas respiratorios o fiebre. También personas que hayan tenido contacto con casos positivos en el país, que ya son 54. A esas personas es necesario hacerles exámenes para descartar la presencia de coronavirus.

¿Es inminente una suspensión total de los vuelos internacionales?

Eso se va a dar. Cada vez las medidas van a ser mucho más fuertes, el Ministro de Salud dijo ayer que se ajuste la medida sobre espectáculos públicos y las aglomeraciones de personas que antes eran hasta de 500 y ahora ya no podrán tener un aforo superior a 50 personas y eso incluye actividades religiosas, presentaciones de teatro, cine, entre otros. En cuanto a los Aeropuertos, el Gobierno Nacional cerró desde el lunes el ingreso de extranjeros no residentes, provenientes de cualquier parte del mundo, salvo los connacionales o extranjeros residentes en Colombia. Pero a éstos, sin excepción, se les someterá a un aislamiento preventivo de 14 días, sin ningún tipo de negociación. De no cumplir el aislamiento se aplicarán sanciones.

¿En clínicas u hospitales hay definidas áreas de confinamiento?

Eso se puede hacer en todos las clínicas y hospitales. Hemos visitado la red pública y privada desde hace mes y medio, las grandes IPS -tanto públicas como privadas- ya cumplen con los criterios, tienen área de aislamiento, cumplen con los protocolos, el personal médico y paramédico sabe qué hacer, tienen los paneles virales y los elementos necesarios. Pero en esto hay que aclarar que estos insumos se están agotando, es necesario comprar más y vamos a importarlos para evitar el desabastecimiento y proteger al personal científico que es el más vulnerable. Las clínicas de Pereira y los hospitales públicos en el departamento conocen los protocolos y tienen la capacidad para aislar el paciente y hacerle el tratamiento de soporte.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

Hay que aclarar que tener a estos pacientes en una clínica no es la solución. Si el paciente tiene síntomas graves y necesita soporte tanto ventilatorio, respiratorio como hídrico, requerirá estar en una clínica, pero de nos ser así el aislamiento y el tratamiento se hacen en la casa. Hay que recordar que estamos ante un virus que no responde a ningún tratamiento médico, ni tenemos vacunas para él, pero que muere y se controla aislándolo. Si nosotros paramos, el virus para.

¿En qué consiste la mitigación, que es la tercera fase del manejo de la crisis?

Es una etapa que se activa en el país cuando exista más del 10 % de los casos que sean propios, es decir que no estén relacionados con el ingreso de alguien al país sino que entre dos personas que aunque no hayan salido del país tengan los síntomas fuertes y dan positivo. Esto significa que ya hay una transmisión interna dentro del país. Ahí las medidas de contención, de barrera y de límites no nos van a servir porque hay un contagio interno. La fase de mitigación implica medidas más contundentes que es la búsqueda activa, consistente en chequeos aleatorios a muchas personas que tengan síntomas para poder encontrar el virus y no esperar a que éste se manifieste. Ahí las clínicas más grandes, ubicadas en Pereira, son las que están más preparadas para albergar los pacientes y sino somos capaces de hacerlo, hemos pensado en algunas otras alternativas.

¿Entre ellas la reapertura de la clínica Saludcoop?

Hay algunas instalaciones que podrán ser habilitadas y las cuales están en proceso de alistamiento, las cuales funcionaron como clínica hace mucho tiempo y que, por alguna razón o motivo, no pudieron continuar. Es el caso tanto de Saludcop como de otras instalaciones, como un colegio, un hotel o cualquier otro establecimiento que podría servir para hacerlo. En cuanto a la Clínica Saludcoop ésta tiene unas condiciones especiales, cuenta con hotelería y otros elementos que la convierten en una opción. Aunque el alistamiento, es decir: el aseo, la reparación tiene un costo, está mucho más disponible en término de tiempo que otras.

¿Nuestro sistema está en capacidad de atender el creciente número de pacientes?

No es para alarmar, pero tenemos dos opciones. Permitir como en otros países que el pico del virus nos dé muy rápido, en unos dos meses, lo cual colapsaría el sistema de salud, puesto que si tenemos camas para 100 personas pero aparecen 200 esas otras 100 no hay cómo atenderlas y se vuelven de riesgo. Lo que estamos tratando de hacer es evitar que ocurra todo al mismo tiempo y en un lapso tan corto que no permita reaccionar a la necesidad. Pero de todas maneras posiblemente van a ocurrir los 200 casos, pero si no ocurren en uno o dos meses sino que se distribuyen a lo largo de seis meses o de un año, se van a ir presentando casos aleatorios y vamos a poder centrarnos en ellos, hacerles la cerca epidemiológica, controlarlos en la casa sin colapsar los servicios de salud.

¿Frente a esta crisis cuál es un mensaje a los risaraldenses?

En esto tenemos que trabajar unidos, sin ninguna distinción. Esto es es un riesgo global, es evidente que la epidemia está creciendo, su mortalidad no es tan alta pero la posibilidad de contagio es inmensa y los más vulnerables son los mayores de 60 a 65 años, sobre todo quienes tienen enfermedades como diabetes, hipertensión, pulmonar o que están bajos de defensas. Hay que evitar que se transmita la enfermedad a estas personas, todos somos susceptible de contraer la enfermedad y de transmitirla. La mejor manera de evitarla es lavándose las manos y evitando el contacto. Esto significará un impacto muy fuerte en la economía y estas medidas están afectando muchos sectores, pero es necesario porque aquí deben prevalecer la salud y la vida de las personas.

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