El año viejo que ya se fue y el nuevo que llega, bajo la mirada de MHEO

Desde hace 26 años el pereirano Mario Hernando Orozco es uno de los principales caricaturistas del periódico El País de Cali. En el Día de los Santos Inocentes, con MHEO, como es más conocido en el mundo de los medios de comunicación, analizamos -en broma y en serio- lo bueno, lo regular y lo malo que ha pasado en Colombia en este año que termina.

En medio de tantos «osos» de nuestra clase política, en su opinión ¿Cuál fue el «oso» del año?

Creo que el mayor «oso» del año fue el Presidente Duque, en general es un caso especial lo que ha pasado con él. Digamos que había una expectativa frente a él, por su juventud y porque se veía un tipo desenvuelto, pero creo que hasta los que votaron por él están decepcionados.

Pero para los caricaturistas, es una bendición…

Sí y no, porque el problema es que ahora los chistes los entregan hechos. Es tal la cantidad de estropicios y de cosas insensatas que se dicen y que se hacen, que salen mal en el gobierno, que las caricaturas ya están hechas. Se vuelve una cosa harta de hacer.

¿Se puede establecer un ranking de esas metidas de pata?

En general, el manejo de las comunicaciones de Presidencia ha sido desastroso. Esperemos a ver que hace ahora el amigo palestino Hassan (Nazaar). También lo ha sido el manejo de la política internacional, pero digamos que hay «oso» monumental que es el diálogo del embajador Pachito Santos con la nueva Canciller Claudia Blum. Pero ese «oso» monumental lo tapó el Paro Nacional, porque el paro «mató» esa noticia. Uno pensaba que al tipo lo iban a sacar por esa metida de pata, pero es no ocurrió y tampoco lo pensaban sacar. También el anterior Ministro de Defensa (Guillermo Botero) cuyo manejo fue impresionantemente malo. Él venía de manejar una fuerza de ventas y pasó a manejar la fuerza pública, que son dos cosas diferentes.

¿En materia de metidas de pata, el retiro de Ernesto Macías de la presidencia del Senado fue fatal para los caricaturistas?

Fue una pérdida lamentable, pero lo tenemos todavía en el Congreso y el todavía puede dar más… Por eso fue sospechoso que le impusieran todas las condecoraciones antes, cuando lo normal es que lo premien después de su gestión, aunque ésto no deja de ser un acto de lambonería.

¿Cómo califica usted el Paro Nacional?

Hay caricaturas de Osuna con relación al paro nacional en el gobierno de López (Alfonso). Pero esta vez es una cosa nueva, tanto por su extensión, por su profundidad y por la polifonía de voces: desde los estudiantes, los que protestan por el tema de la salud… hasta un amigo mío que fue a protestar porque le había subido el precio al Chocorramo y a la Pony Malta. Hay una cantidad de gente protestando y cosas muy curiosas para analizar. Por ejemplo, lo que hoy está pasando en Colombia debió hacer hacer mucho rato, la manifestación pública como forma válida de expresión democrática y legal, se da en muchos países. Pero lo raro es que no se hubiera dado en Colombia con tantas causas para protestar.

En el caso de su amigo, es que en 104 peticiones caben muchas cosas…

Eso es algo que a mí me desconcertó mucho: que de 13 peticiones se pasara a ciento y pico. Ahora hay un receso navideño de ese movimiento al que le imprimen la fuerza y la dinámica son los muchachos, al regresar éstos a las clases pienso que la situación se va a volver a encender.

¿Esta se puede considerar la noticia del año en Colombia?

Lo del paro lo pondría como la noticia del año por la cantidad de voces, la gente manifestándose en las calles, la forma de protestar tan diferente a las tradicionales, el cacerolazo, la puesta en escena de los muchachos… Hay otros casos como la emergencia de la vía al Llano, pero en el país nos hemos acostumbrado a que las cosas salgan mal. Es como una forma de ser de los colombianos, que las cosas pueden salir mal y, en efecto, salen mal.

¿Y el asesinato de líderes sociales, sea sistemático o no…?

Que el gobierno dice que no es sistemático… Pero habrá que preguntarles qué es lo que es sistemático y qué no. Es una noticia que viene de años atrás y que continuó en este. Es una muerte en cámara lenta, ya no son las masacres de antes con 20 o 30 víctimas, sino unos asesinatos a cuenta-gotas, uno o dos diarios.

¿Se podría decir cuál fue la anti-noticia del año?

Pero… ¿qué es una antinoticia?

Es aquello que sucede, pero que no debería suceder…

Lo que pasa es que aquí todo es una anti-noticia. Pero todo es muy curioso. Digamos: ¿qué hacía que la ente no saliera a protestar? Siempre había una vinculación entre las marchas y los grupos de extrema izquierda. Pero aquí quienes pusieron a funcionar el tema de las marchas como una expresión democrática es la derecha protestando contra el gobierno de Santos; en abril de 2016 los que legitiman las marchas, que es un elemento tradicional de la izquierda, fue la derecha.

¿Usted ha sido objeto de amenazas por el tenor de sus caricaturas?

Yo no. Y le voy a contar una cosa muy curiosa que me llama la atención. En El Espectador estoy hacido video-caricaturas, la más reciente fue miy exitosa y fue la caída de la popularidad de Álvaro Uribe con base en la serie de Invamer desde su primer gobierno que fluctuaba entre el 70 y el 80 %, en gobierno de Santos cayó al 50 y en este gobierno va en el 26 %. Esa caricatura animada ha tenido más de 250.000 reproducciones y unos 700 comentarios. Muy poquitos se han molestado conmigo que fue el que hizo el trabajo, pero sí hay discusiones entre uribistas y antiuribistas, la discusión harta que ya sabemos: se dicen paracos, mamertos, castrochavistas… Una de mis característica ha sido mirar desapasionadamente las cosas y tratar de ser un notario objetivo de lo que está sucediendo, en la medida de lo posible.

¿Para usted cuál es el personaje más «dulce» de dibujar?

Ja, ja. Los personajes hombres son más fáciles que las mujeres, por ejemplo el Presidente Duque al que intento dibujar como creo que es él: un tipo bonachón metido en camisa de once varas. En cuanto a las mujeres, me ha sido dificil de dibujar la Vicepresidenta (Martha Lucía Ramírez) aunque antes era muy chévere porque tenía una nariz muy característica, un poquito aguileña, pero ya se hizo operar.

¿Ya tiene listo para publicar el balance caricaturas del año?

En El País de Cali, el periódico para el cual trabajo hace 26 años, el 31 de diciembre los columnistas le ceden el espacio a los caricaturistas. Hay una página del maestro Luisé, el caricaturista histórico de El País, y una para mí con 12 caricaturas. Me puse a hacer el resumen y en la primera tanda seleccioné 50, luego 30 y quedamos en 12.

¿Qué hace MHEO cuando no está dibujando?

Estoy leyendo, porque leo mucho. Y siempre estoy pensando, no soy capaz de desconectar la cabeza. Así que cuando me ve por ahí abriendo la boca y mirando para el techo, en verdad estoy conversando conmigo mismo.

¿Tiene algún mensaje para los lectores en este día de los inocentes?

Inocentes los líderes sociales que están matando. Pero a los colombianos quiero decirles que uno pudiera asustarse por el pulso de las cosas, porque no sabemos para dónde va el país, pero también signos alentadores: hay una ciudadanía viva, hay unos reclamos justos, aunque puede haber también algunas cosas destempladas, todavía tenemos una reserva de una clase dirigente que puede salir a responder y dejar que ésto se desmadre.

DESTACADO

«Al Presidente Duque intento dibujarlo como creo que es él: un tipo bonachón metido en camisa de once varas».

PIE DE FOTO

Mario Hernando Orozco, MHEO caricaturista del periódico El País.