Consejos prácticos para que la prima navideña no se esfume tan rápido en este diciembre

Llega la tan anhelada prima de Navidad, con la que, usualmente, los colombianos pagan deudas, ahorran o se permiten un lujo moderado. De acuerdo con el Ministerio del Trabajo, en la primera mitad de 2019, cerca de 6,5 millones de personas recibieron la prima laboral equivalente a 15 días de salario; 160.000 más que en el mismo periodo de 2018. Se espera que en este diciembre, una cifra similar reciba este incentivo. Le consultamos a Irina del Mar Nieto, máster coach corporativa y líder del programa de educación financiera desarrollado por Financiera Progressa, acerca de la mejor manera de sacarle un mayor jugo a la prima de navidad.

¿Por qué estos ingresos extras se vuelven tan volátiles?

Cuando una persona sabe que va a recibir un dinero extra, como la prima u otras bonificaciones, entran en juego emociones como la ansiedad, el miedo a perderlo o gastarlo; adicionalmente, se acentúa el sentimiento de querer ayudar a otros. Esto hacen que las personas destinen su dinero de forma irracional; es más, diversos estudios indican que, siendo diciembre una de las épocas del año en la que usualmente se recibe más dinero, es uno de los meses en el que las personas se endeudan más. Por lo anterior se recomienda: tener objetivos claros frente a la destinación del dinero; ante alguna compra o actividad no planeada, pregúntarse: ¿cuál es la necesidad emocional qué estoy supliendo?; en estados de mucha alegría, realizar actividades que no impliquen tomar decisiones económicas y hacerlo cuando se esté en calma; si se van a comprar regalos, planificar las compras y aprovechar los descuentos de temporada de algunos almacenes, en Navidad aumentan los precios y determinar un presupuesto específico para regalos, viajes y fiestas; y, lo más importante, cumplir los planes.

¿En qué no se debería invertir ni la prima ni las bonificaciones?

Usualmente, las personas tienen una distorsión frente al valor del dinero que puede acentuarse dependiendo del momento y los estados emocionales. En Navidad recibimos muchos estímulos del entorno y de los medios de comunicación, esto hace que seamos más susceptibles a administrar de forma incorrecta el dinero. Esta distorsión se da en dos vías: primero, minimizar el valor del dinero, lo que significa que al saber que tenemos una cantidad superior de dinero en la cuenta o en el bolsillo, estamos dispuestos a pagar más por un artículo o servicio y, segundo, maximizar su valor cuando se cree que se requiere mucho dinero para ahorrar o invertir. Todo suma y puede multiplicarse en el tiempo, siendo constante.

¿En materia de inversión de la prima, qué es entonces lo ideal?

Lo ideal es invertir la prima o parte de ella en algo que represente bienestar económico a mediano y largo plazo, esto significa evitar compras no planeadas o a plazos, pues se estará afectando no solo el presupuesto del mes sino también el flujo de caja futuro, como compra de carros de gamas superiores que exigirán a futuro un mantenimiento costoso y quizá, el pago de la cuota mensual insostenible.

¿Qué recomendaciones daría usted a los empleados?

Para hacer un buen uso de esos excedentes de dinero, Financiera Progressa recomienda: no comprometer los ingresos extra con anticipación, es común hacer compras a crédito, no planeadas, que comprometen los ingresos futuros y preguntarse ¿qué pasaría si no lo compro?; establecer objetivos financieros alineados con el momento de vida, fijar una fecha límite para alcanzarlos y conocer cuánto dinero se requiere para ello; distribuir el dinero antes de utilizarlo, lo que permite establecer límites a cada gasto; antes de salir de casa hacer un listado de compras y estimar un presupuesto; utilizar la estrategia de los 60 minutos: cada vez que se va a comprar algo que no estaba en los planes, pregúntarse: ¿Por qué lo estoy comprando?, si no encuentras un buen argumento, espera 60 minutos, es factible que haya bajado la emoción, desistirás de la compra y te habrás librado de gastar tu dinero sin ninguna necesidad.

¿Qué otros consejos prácticos?

El ahorro y la inversión siempre debe ser prioridad. No siempre se tienen excedentes de dinero, recordar que el dinero ahorrado es tiempo en el futuro para cumplir sueños, compartir con quienes se ama o simplemente para disminuir horas de trabajo, gastar el dinero en regalos y fiestas solo dará una sensación de bienestar momentánea, pero ahorrar nos dará a futuro mayor bienestar; hacer abonos a los créditos más costosos o diferidos a más tiempo, y darle un sentido diferente a las celebraciones familiares y a la Navidad: aunque los regalos son una forma de expresar el amor a los seres queridos lo realmente importantes es compartir momentos especiales.

¿Qué ha contribuido a la pérdida de la cultura del ahorro?

Hay creencias que afectan la intención de ahorro, como “tengo pocos ingresos, no puedo ahorrar”, “los bancos cobran por todo”. Nuestra experiencia con el programa de Finanzas Personales, ha demostrado que aunque los ingresos sean mínimos, con una correcta administración del dinero y mayor conocimiento acerca del sector financiero, se han logrado grandes cambios económicos. El indicador de esperanza de vida sigue aumentando lo que implica que la administración de los recursos financieros debe hacerse diferente.

¿Qué tipo de ahorro es el más recomendable?

Nuestro propósito es que cualquier colombiano pueda acceder a productos de inversión con alta rentabilidad y con la seguridad de que su capital está en buenas manos. En este orden de ideas, los plazos y montos de nuestros CDAT son flexibles y se acomodan a las condiciones económicas del asociado. Cumpliendo con esta premisa, la permanencia mínima de este producto es de 30 días y el monto mínimo de inversión es de $500.000. En Financiera Progressa, no realizamos ningún tipo de cobro por administración o comisión; así, al vencimiento del plazo, el asociado recibe tanto su capital como sus rendimientos sin ninguna afectación adicional a la retención en la fuente, en los casos a que haya lugar y las tasas de rentabilidad comparables a las ofrecidas por un CDT en el sector bancario.

¿Sería posible incorporar en el currículo la cátedra de la educación financiera?

Claro que sí, hoy muchas universidades tienen seminarios y diplomados relacionados; las empresas reconocen las finanzas personales como el quinto elemento del bienestar de sus colaboradores y distintas organizaciones están haciendo una gran labor para llevar este programa a la mayor cantidad de colombianos a través de las educación financiera que incluye contenido práctico soportado en economía comportamental, coaching, programación neurolingüística y algunos principios originados en el programa de inversiones de la Universidad de Columbia.

¿El sector solidario que productos o servicios ofrece?

En este modelo económico incluyente, se generan alianzas comerciales con un alto volumen de operaciones, lo que permite la negociación de beneficios sobre las tarifas; la reducción de los costos que resulta de este ejercicio se traslada al asociado generando ahorros con impactos positivos en la vida de las familias de los asociados. La relación entre el ahorrador y la entidad no termina en el intercambio de recursos para ingresos o depósitos. Estas entidades se centran en desarrollar planes de bienestar, recreación y educación, gracias a que los excedentes generados en su ejercicio se reinvierten en sus asociados y sus familias. De acuerdo con Confecoop, por lo general las cuentas de ahorro que ofrecen las cooperativas, entregan mayor rentabilidad que aquellas administradas por el sector financiero tradicional del país.