¿Cómo ejercitar la mente durante el aislamiento?

La  idea de un periodo de tiempo forzado en casa puede convertirse en un sueño hecho realidad o en su peor pesadilla, dependiendo de la forma cómo cada uno de nosotros tome estos días. Y la verdad es que existen múltiples opciones, tales como como escribir, aprender algo nuevo, organizar y ejercitarse en casa  para pasar la cuarentena en familia. Para el psicólogo Jorge Enrique Ávila, Magister en Neurociencias y docente de Fundación Universitaria Konrad Lorenz, esta temporada en aislamiento puede ser el espacio que estaba necesitando para ponerse al día con usted mismo o su familia y adquirir, cambiar o retomar hábitos.  En EL DIARIO, Ávila recomienda algunas estrategias de cómo mantener la mente activa durante esta temporada de aislamiento y convertir este momento de la historia en una gran oportunidad.

¿Cuál es su primer consejo para ejercitar la mente en cuarentena?

Por un lado, puede comenzar por el gran plan; esto es, lo que espera lograr durante el periodo de aislamiento, pegue una lista en su escritorio, pared o teléfono, de lo que le gustaría o debería alcanzar en estas semanas, cabe aclarar, que debe ser un plan realizable, y en lo posible organizado de acuerdo con sus prioridades e intereses. Por otro, están los pequeños planes o planes diarios, éstos incluyen la organización de lo que hará en su día a día. Para cada día puede organizar una lista de chequeo de las actividades que quiere realizar durante la jornada, esto incluye sus actividades cotidianas y las que quiere o desea cambiar: actividad física, actividades laborales o educativas, tiempo en familia, comidas, oficios domésticos y tiempo para sí mismo.

¿El ejercicio físico es también una ayuda desde el punto de vista mental?

Hay que ejercitar la mente por medio del cuerpo. El estrés y las ocupaciones diarias nos habrán llevado a adquirir ciertos dolores corporales o a haber olvidado cosas tan sencillas como respirar. Este es el momento para reencontrarse con esos músculos que sólo recordamos cuando nos hacen sentir mal.

¿Qué tipo de prácticas se recomiendan para ello?

Aunque la meditación no está recomendada para todo el mundo, sus efectos pueden ser beneficiosos para la mayoría. El Yoga, Pilates o simplemente los estiramientos musculares pueden reducir la fatiga, y dolores con los que venimos cargando desde hace un buen tiempo; adicionalmente estos ejercicios vienen acompañados de técnicas de respiración que nos ayudarán a recordar como respirar de la mejor forma.

¿En especial cómo salir la rutina en medio de la cuarentena?

Póngase a ritmo. Si usted disfruta de la música y el baile, o desea aprender, hay miles de videos musicales y tutoriales en internet de los que puede hacer uso. Para salir de la rutina, pasar un buen tiempo y por qué no, sorprender a los amigos a la vuelta del aislamiento, podría practicar una coreografía, aprender unos pasos de baile o hacer aeróbicos. Si usted vive con más personas en casa, es un buen momento para pasar un rato de calidad y entretenimiento con quienes lo acompañan. Adicionalmente, el ejercicio está relacionado con la liberación de sustancias en el cerebro que reducen el dolor y producen sensaciones de bienestar.

¿En qué consisten los contactos sociales productivos?

Varias personas han mencionado la importancia de no aislarse de los demás y mantener los contactos activos por medios virtuales. Para mantener su mente atenta y aprovechar al máximo estos días, algunas de sus comunicaciones pueden estar enfocadas en comenzar o retomar esas ideas de negocio, proyectos de investigación o de apoyo a la comunidad que quedaron planteadas alguna vez en una conversación. Comenzar proyectos colaborativos no sólo lo mantendrá ocupado, sino que puede resultar en beneficios para su vida desde distintos ámbitos.

¿Ahora que tenemos tiempo, es también la oportunidad realizar un curso o algo parecido?.

Hay que aprender algo nuevo. Por ejemplo, tejer, hacer origami, trucos de magia, diseñar páginas web, programación, economía, emprendimiento o inglés; son sólo algunas de las ideas de lo que puede aprender en internet.

¿Es aconsejable elaborar una especie de agenda para cada día?

Poner en una hoja en blanco los propios pensamientos puede ser una forma de comprender y organizar las ideas. No es un ejercicio fácil, pero brinda muchas herramientas útiles a nivel laboral, académico y personal. Si escribir no hace parte de su cotidianidad, comience redactando un proyecto personal, las sensaciones que le ha traído este fenómeno mundial de la pandemia, las emociones que experimenta durante el día o una pequeña historia. Puede que al principio sean unas pequeñas líneas aisladas, pero con el tiempo su producción irá mejorando.

¿Cómo permanecer en casa, con teletrabajo por ejemplo, sin generar un mayor desorden?

Organice sus espacios. Esto es un buen ejercicio por varias razones, no solamente lo tendrá ocupado un buen tiempo, sino que le permitirá hacerse un mapa de qué tiene, qué le falta y sobre todo, qué le sobra. Tener espacios mejor organizados le permitirá enfocarse más fácil, porque tiene las cosas a la mano y evitará distracciones. La misma tarea la puede realizar con los archivos de su computador o las fotos de su celular.

¿La gimnasia cerebral funciona?

Hay cantidades de páginas de internet, apps y libros de supermercado con ejercicios para mejorar o mantener nuestro rendimiento cognitivo a partir de ejercicios de “gimnasia cerebral”, como pequeños retos de memoria, rompecabezas, laberintos, entre otros. Sin embargo, desde las neurociencias no hay evidencia contundente de la efectividad de estos juegos para incrementar nuestra inteligencia o cosas por el estilo. Lo bueno es que tampoco hacen daño, y sí nos pueden hacer pasar un buen momento, además de favorecer el hecho de mantener activo a nuestro cerebro.

¿En épocas como ésta hay que sacar provecho de internet y las redes sociales?

Pero no todo está en Internet. Aunque así lo pareciera desde hace algunos años, no todo lo que necesitamos se encuentra en internet. Ejercitar nuestra mente puede estar relacionado con leer esos libros que están acumulando polvo en la biblioteca, sacar las pesas debajo de la cama o arreglar esas cosas que alguna vez nos prometimos ajustar.