Actividades gratificantes: un buen remedio contra la ansiedad en la cuarentena

 ¿Cómo logran los astronautas sobrevivir el encierro en una cápsula espacial seis o siete meses? ¿Y cómo superaron los mineros chilenos el estar confinados en una mina más de un mes? Si bien este tipo de situaciones pueden disparar los trastornos de ansiedad, la clave de todo está en la capacidad de adaptarse a las circunstancias que estamos obligados a vivir a raíz de la cuarentena obligatoria decretada para contener la pandemia del Coronavirus. Uriel Escobar  Barrios, médico psiquiatra y presidente corporativo de Psico Salud y Transformación, comparte con EL DIARIO su mirada científica sobre esta problemática y algunos consejos acerca de la mejor manera de afrontar y superar esta contingencia.

¿En términos científicos cómo se define la ansiedad, tan frecuente en estos tiempos?

La ansiedad es un estado del ser humano que se caracteriza porque hay una serie de síntomas, tanto físicos como psicológicos y emocionales. Los físicos que con mayor frecuencia se presentan son: la inquietud motora (la persona no se puede estar quieta), la sudoración, puede haber taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca) y aumento de la frecuencia respiratoria. En cuanto a los síntomas psicológicos, hay un incremento o aceleración del ritmo o flujo de los pensamientos, la persona no es capaz de centrarse en una idea sino que le vienen muchas a la mente. Y desde el punto de vista emocional hay una serie de respuestas del individuo ante las situaciones del pensamiento y desde la parte física se puede observar a la persona en un estado de inquietud, algunos cambios o rictus en el rostro. En términos generales esos son los componentes de la ansiedad.

¿La ansiedad es un estado inherente al ser humano?

La ansiedad es una experiencia normal, todos los  seres humanos experimentamos ansiedad porque ésta cumple una función adaptativa. Es decir que ante situaciones de miedo o ante un peligro la persona tiene que tener fácilmente una respuesta, una reacción. Lo que pasa es que hay una ansiedad desadaptativa o patológica y es cuando la persona experimenta esos mismos síntomas sin que haya un peligro real, sino que más bien es imaginado.

¿Qué situaciones pueden desatar ese estado de ansiedad patológica?

Hay factores externos, como por ejemplo la cuarentena que estamos viviendo por la pandemia del Coronavirus. Hay muchas noticias que son hasta apocalípticas que aseguran que se va a acabar la humanidad, que van a ser 300 millones de muertos, que la economía se va a desfondar, que no va a haber recuperación, que desde este momento va a ser otra humanidad. Normalmente, todo eso genera ansiedad en las personas, pero las personas que son de base ansiosa –es decir que tienen un trastorno de ansiedad- esto se le exacerba. A la par de esos factores externos, existen unos internos: por ejemplo, hay personalidades ansiosas, algunos que tienen la tendencia a controlarlo todo y si algo no controlan comienzan a esos síntomas. En síntesis hay muchos factores externos, llamados estresores, que pueden generar la reacción ansiosa. En cuanto a los factores internos que pueden desarrollar la misma reacción.

¿Cómo manejar estas situaciones en tiempos de cuarentena o aislamiento obligatorio?

En esta situación es normal que la ansiedad se incremente. Todos los seres humanos, en este momento, sentimos ansiedad. Quien diga ahora que está tranquilo o que está feliz está mintiendo o tiene algún tipo de trastorno muy grave. En la cuarentena hay algo que en salud mental se llaman los trastornos adaptativos, nosotros tenemos que adaptarnos ante una situación real que todos estamos viviendo. Muchos de nosotros no estamos acostumbrados a estar en casa, somos muy activos y salimos todos los días a las 6:00 o 7:00 de la mañana y volvemos a las 8:00 o 9:00 de la noche. Así que estar muchos días confinados, por supuesto que va a generar una serie de reacciones llamadas adaptativas.

¿Cómo se pueden manejar las reacciones adaptativas?

1º. Entender que la ansiedad es una experiencia humana normal.

2º. Tenemos que comenzar a utilizar ese tiempo en actividades que sean gratificantes para nosotros. Por ejemplo, el diálogo con las demás personas con las que vivimos, habitualmente no tenemos esa posibilidad por el enredo en que andamos en el mundo moderno. Y para dialogar con las personas, hay que escucharlas. Unos de los grandes problemas en estos momentos de cuarentena son la irritabilidad, el mal genio, la violencia al interior de la familia. Estos son problemas que se generan porque la persona no ha aprendido a dialogar.

3º. Hay muchas actividades que tenemos paradas, por decir algo. Es el caso de un libro que hace mucho tiempo queríamos leer y no teníamos tiempo. Esta es la oportunidad para hacer cosas que teníamos aplazadas y que en este momento podemos realizarlas. Todo ello se vuelven actividades gratificantes.

4º. Podemos adelantar arreglos en la casa, conectarnos con nuestros seres queridos que no viven con nosotros, volver a conectarnos con amigos olvidados. Todo eso hace que se disminuya la ansiedad.

¿Qué otras técnicas podría recomendar para sobrellevar la situación actual?

Algunos pequeños consejos que podría compartirles son los siguientes:

  1. En lo posible no cambiar la rutina diaria: levantarse a la misma hora, bañarse y organizarse como si fuera a salir a trabajar, aunque se vaya a quedar en casa. Permanecer en piyama todo el día va en contra de la autoestima.
  2. Procurar que los alimentos se tomen a la misma hora de siempre
  3. Mantener las mismas horas de sueño, no quedarse todo el día en cama sino tratar de hacer algún tipo de actividades
  4. Realizar ejercicios físicos, hay diferentes tipos de ejercicio que podemos hacer en la casa. Hay técnicas que nos ayudan, por ejemplo la práctica del yoga, la meditación y la oración, para disminuir la ansiedad que normalmente experimentamos en estos tiempos de aislamiento por causa del COVID 19.