Por C.P. Héctor Jaime Correa Pinzón

Presidente Federación de Contadores Públicos de Colombia 

En medio de este mundo cambiante, la profesión contable no puede ser ajena a los movimientos que se dan en todo el universo. La responsabilidad de los Contadores Públicos es proporcional a la confianza de la comunidad, en la veracidad de la información por ellos suministrada.

Casos como Enron, Xerox, Parmalat, Interbolsa, y muchas otras más, generaron desconfianza en los Contadores Públicos, en el ejercicio de la auditoria, sin embargo, se pudo determinar que en estas empresas surgieron conflictos de intereses por parte de las firmas multinacionales de auditoria que asesoraban en ese momento. No se puede ser juez y parte en las Compañías, ello crea desconfianza y pérdida de credibilidad. En fin, será el tiempo, la ética y buen ejercicio profesional el que dentro de poco, deberá decantar los buenos y malos procederes de quienes tienen el mercado de servicios contables, financieros, tributarios, de control y aquellos otros propios de la profesión.

 

Con la globalización e internacionalización de la economía y como consecuencia de ello, los tratados de libre comercio, mercosur, comunidad andina de naciones, organización mundial del comercio y muchos otros convenios y tratados binacionales y multilaterales, la sociedad y la comunidad del mundo espera una profesión contable debidamente preparada, con buenos estándares de calidad, tanto académicos como profesionales; con capacidad de vislumbrar el sistema organizacional; con total independencia que permita generar cambios empresariales importantes a fin de evitar en lo posible defraudaciones.

 

En nuestro contexto nacional el sistema empresarial cuenta con una figura específica que bien se ha denominado Revisoría Fiscal, que como órgano de fiscalización tiene bien definidas sus funciones en el código de comercio, la ley 43 de 1990, el estatuto tributario y otras normas que permiten tener absoluta credibilidad en los estados financieros dictaminados y en el informe que debe presentarse cada año en las asambleas generales o juntas de socios y que deben servir de apoyo a los propios, terceros y el estado en general, pues la capacidad de ser fedatarios, es decir, de dar fé pública, es lo que hace la gran diferencia en el ejercicio de la Contaduría Pública y de manera especial en el ejercicio de la Revisoría Fiscal.

 

En el contexto internacional, la Revisoría Fiscal es sinónimo de auditoria integral, lo cual le da una mayor connotación, pues es el desarrollo de varias actividades que permiten que interdisciplinariamente se puedan lograr objetivos específicos en bien de las empresas. Esta es la nueva tendencia del control empresarial.

 

Otra metodología que se impuso en muy poco tiempo, es la relacionada con los estándares internacionales (normas internacionales de información financiera NIIF – normas internacionales de auditoria NIA, NAI), en términos generales, se aplicarán en empresas de interés público, es decir, aquellas que cotizan en bolsas de valores, las cuales son relativamente pocas (aproximadamente el 3%), pero el grueso de las demás empresas, PYMES (97%) que aplican estándares específicos por la particularidad de las mismas, los que son también universales.

 

Por todo lo anterior, la profesión contable debe continuar preparándose de manera globalizada y adecuada, de lo contrario, no podrá asumir los retos que impondrán los nuevos procesos de internacionalización. El futuro es ya.

 

El Día del Contador Público

Cada 1o de marzo se celebra el Día del Contador Público en Colombia para rendir homenaje a todos los hombres y mujeres que realizan una labor primordial en la administración de empresas públicas y privadas, los contadores. Esta celebración nació en 1975, durante los días 1 y 2 de marzo de ese año, cuando se realizó la Reunión Nacional de Juntas Directivas de Agremiaciones de Contadores de Colombia.

 

La Ley 1314 de 2009 además de tener como objetivo modificar las bases de preparación de la información financiera de las empresas, trajo consigo nuevas compromisos y oportunidades  para los profesionales de la Contaduría Pública, la norma incorpora temas relevantes y novedosos en el ejercicio profesional cuya observancia es de carácter obligatorio. El primer reto  que debemos afrontar los Contador Públicos tienen que ver con el compromiso ineludible de prepararnos para enfrentar con éxito el nuevo escenario laboral y profesional, sin duda el ingreso de Colombia a las grandes ligas de los países que adoptan normas internacionales demanda de los profesionales el compromiso de actualización permanente en temas como: Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), Normas Internacionales de Aseguramiento de la Información (NIA), Código de Ética IFAC, Normas Internacionales de Control de Calidad, Normas Internacionales de Trabajos de Revisión, Normas Internacionales de Trabajos para atestiguar y Normas Internacionales sobre servicios relacionados.  

 

Los contadores públicos son profesionales que obtuvieron su título en una universidad legalmente reconocida y una vez inscritos ante la Junta Central de Contadores Públicos están facultados por la ley para dictaminar sobre la información económica y financiera, realizar las actividades relacionadas con la ciencia contable, tributaria, los sistemas de información de la empresa, las finanzas, los costos entre otros temas.

 

 

La  Contaduría Pública del siglo XXI

Por Jhon Mario Arredondo Ramírez

Decano Facultad de Ciencias Administrativas y Contables

Universidad Cooperativa de Colombia

La Contaduría Pública ha ganado un espacio fundamental en la dinámica social y económica colombiana, sobre todo con la implementación de diversas reformas tributarias impulsadas por la mayoría de las administraciones nacionales. Muchos jóvenes han optado por estudiar esta profesión y también muchas entidades privadas, públicas y del sector cooperativo reclaman su trabajo, servicios y asesoría diariamente.

 

Los cambios sociales, económicos y políticos que se han presentado en los últimos años implican cuestionamientos y retos para el devenir de la profesión contable, entre los que powdemos señalar la necesidad de mejorar la comprensión del rol de la contabilidad, y de las normas con que se regula la información externa, en la construcción de la confianza social y en la adecuada operatividad de las empresas; es decir que debemos considerar las nuevas formas de responsabilidad social de la profesión y el compromiso ético para ejercerla.

 

En este sentido, es importante destacar que el rol del contador en el país y el mundo ha dado un salto cualitativo   al pasar de ser un tenedor de libros o historiador de la actividad financiera, a ser un gestor contable que no solamente registra, sino que debe tener las competencias suficientes para analizar esos datos y emitir informes mucho más profundos y detallados sobre la realidad financiera y económica de la organización.

 

En este escenario la Universidad Cooperativa de Colombia realizó un trabajo de diseño curricular nacional de sus programas académicos, incluida Contaduría Pública, bajo el modelo educativo por competencias que les permite a los estudiantes desarrollar un conjunto de habilidades, conocimientos y actitudes para desempeñarse exitosamente en diferentes contextos laborales.

 

Gracias a esta reforma el programa de Contaduría Pública, disminuyó su duración al pasar de 10 a 8 semestres, lo cual se convierte en una ventaja para el estudiante que en menor tiempo aprende y desarrolla habilidades que le permiten vincularse al mercado laboral un año antes, ahorrando el pago de matrículas, y lo más importante estar formado por competencias para responder exitosamente a las dinámicas del mercado laboral.   

 

Finalmente, la Universidad ajustó el programa de Contaduría Pública a los verdaderos requerimientos de talento humano en el área contable y financiera para el sector público, privado y cooperativo, formando profesionales con las competencias para ejercer la profesión contable con características de gerentes capaces de tomar decisiones en este cambiante entorno económico mundial.

 

LA CONTADURÍA: UNA PROFESIÓN DE CONFIANZA

Por CARLOS MAYA

Hace 18 años tuve la oportunidad de graduarme como Contador, profesión que heredé de mi padre (qepd). Ser contador ha sido una de las decisiones más satisfactorias que he tomado en la vida, en la cual se mezclan un sinnúmero de determinaciones que tienen muchas implicaciones en la vida de las personas y las empresas. La dimensión moral y ética es la brújula que guía una profesión que, además de ser apasionante, es la columna vertebral que soporta las grandes decisiones del presente y el futuro de las empresas.

Somos depositarios de la fe pública, como la tienen los médicos y los notarios, es una marca indeleble para los contadores y una exigencia para ser cada día más y mejores profesionales.

 

Los números no deben ser solo lo nuestro; quienes piensen de esa manera transitan por el camino equivocado. Nuestras decisiones tienen muchas implicaciones económicas y sociales. De ahí la importancia de que aprendamos a conocer y analizar el contexto, es decir, a percibir en su real dimensión las tendencias económicas y sociales, tanto locales como globales, por una sencilla razón: nuestras “lecturas” asociadas a nuestros conocimientos contables dan pie para que las personas naturales o jurídicas tomen decisiones, y en ellas está en juego su presente y su futuro. En la Secretaría de Hacienda de Pereira, en el gobierno de Juan Pablo Gallo, en la que tuve la oportunidad de participar en los últimos años, se tomaron cientos de decisiones con implicaciones no solo económicas sino sociales orientadas al beneficio de los pereiranos. Allí no fuimos un simple recaudador de impuestos. Nos constituimos junto con mi equipo de trabajo, en los cuales existían cientos de contadores, en una herramienta para construir y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

 

Entre tanto, uno de los grandes desafíos de los contadores son las constantes turbulencias fiscales y financieras que golpean a las empresas (por ejemplo: una reforma tributaria cada dos años en nuestro país); en ese momento se requiere de un profesional que aporte a las soluciones y que oriente a su cliente. La toma de decisiones estratégicas interviene en los procesos financieros y en las oportunidades de crecimiento.

 

La actualización es otra de las constantes de la contaduría, toda vez que la dinámica tecnológica ofrece nuevas alternativas, y no solo es lo relacionado con el software; los países han creado alianzas y redes para unificar determinados procesos, buscando con ello unificación de procesos, como lo son las Normas Internacionales de Información  Financiera, entre otras.

 

Los contadores tenemos, además, la responsabilidad de saber comunicar y de trabajar en equipo. Si bien muchas de nuestras asesorías se ejercen desde lo externo de la empresa, la interacción con los demás integrantes de la misma es vital para conseguir la información que se requiere en aras de nuestra labor, así como al momento de trabajar proyectos en equipo. Y saber comunicar asertivamente las ideas, son parte del éxito que se le pueda atribuir a sus propuestas, a sus análisis económicos y financieros.

 

VOCACIÓN CONTABLE

A todos mis colegas les quiero extender un saludo muy especial en este día, que nació como una respuesta de los profesionales de la década de 1970 al monopolio que ejercían las firmas norteamericanas de auditoría, sin espacio para los profesionales del país.

 

Esta celebración nos invita a que cada uno de nosotros pensemos en lo valiosa que es la contaduría en términos de decisiones empresariales, y nos llama la atención sobre la permanente capacitación que debemos asumir, porque la contaduría exige un profesional integral, de esos que les saquen el mejor provecho a los dos hemisferios.

Feliz día a todos los contadores.

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