¡Por fin!

Da tristeza que por un hecho cuyo sustento se demostró que era un error, tanto la ciudad como el alcalde hayan tenido que soportar la interinidad que produce un gobernante en entredicho.

La Corte Constitucional revocó la sentencia de tutela proferida en enero de este año por la Sección Cuarta del Consejo de Estado y dejó en firme el fallo de la Sección Segunda de mayo de 2018, en el proceso de pérdida de investidura de concejal de Pereira que se le siguió al alcalde Juan Pablo Gallo por la supuesta violación del régimen de conflicto de intereses, en hechos ocurrido hace más de diez años cuando el mandatario se desempeñaba como concejal de la ciudad.

Según el demandante, el entonces concejal Gallo participó ilegalmente de la elección del doctor Iván Early Ruiz como personero de Pereira, mientras supuestamente esta dependencia lo estaba investigando por una actuación suya cuando se desempeñó como director del Instituto de Tránsito Municipal.

A pesar de que la Sección Primera del Consejo de Estado había fallado en segunda instancia a favor del alcalde Gallo, el demandante instauró una acción de tutela por la supuesta vulneración de sus derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso, recurso que había prosperado, y que ahora, queda sin efecto al considerar la Corte Suprema de Justicia que esto no ocurrió y que en ninguna de las partes del proceso se violó la Constitución Nacional.

Es bueno para Pereira y, claro está, para el alcalde Juan Pablo Gallo que este incidente, que en su momento sacudió la ciudad y la llenó de incertidumbre y confusión, se haya aclarado definitivamente y se haya hecho antes de terminar el período del actual mandatario; pero da tristeza que por un hecho cuyo sustento se demostró en su momento que era un error, tanto la ciudad como el alcalde hayan tenido que soportar la interinidad que produce un gobernante en entredicho.

No es justo ni para la Pereira, ni para el mandatario que, por un hecho que una vez aclarado no dejaba duda, este haya tenido que dedicarle, además del tiempo que necesita la ciudad para atender tantos problemas, su tranquilidad, su disposición y no poco dinero para responder los requerimientos judiciales y para conseguir los abogados que le ayudaran a aclarar su situación.

Ninguna persona por segura que esté de sus actuaciones es capaz de dedicarle todo el tiempo, toda su capacidad mental y todas sus energías, a gobernar su ciudad y resolver todos los naturales problemas que ella tiene, si sabe que tiene una investigación pendiente por aclarar.

Celebramos, pues, que por fin se le haya puesto punto final a la investigación contra el alcalde Juan Pablo Gallo por un conflicto de intereses que quedó claro nunca existió, y que esto haya sucedido antes de terminarse el actual período del doctor Gallo; pero lamentamos todo el daño que con esto se le hizo a la cuidad y a la persona del mandatario de los pereiranos.

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