¡Por favor… Gracias!

Ricardo Tribín Acosta Columnista Estando de viaje en una oportunidad me encontré en un lugar adonde una señora estaba sentada y no había muchas sillas desocupadas. A su lado había puesto su cartera en una vacía cuando entonces apareció una mujer hosca con mirada de calavera y le increpó desagradablemente diciéndole: “quiero sentarme allí adonde…

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