Pilas si camella con unos tragos enla cabeza

L legar bajo los efectos del alcohol o estupefacientes al trabajo siempre ha sido una preocupación mayor para quienes quisieran consumir constantemente estas sustancias. Aunque lo ideal sería obviamente no hacerlo, en días pasados la Corte Constitucional aseguró que algunos trabajadores de empresas del sector privado no podrán ser despedidos o recibir sanciones en caso de que lleguen bajo los efectos del trago o algún tipo de droga.

De acuerdo con la Corte , esto no aplica para los servidores públicos, quienes sí podrán recibir sanciones por llegar con sus tragos en la cabeza. A propósito, hablamos con Gonzalo García, abogado especialista en leyes, quien nos explicó quiénes sí y quiénes no pueden llegar al trabajo en estas circunstancias, de acuerdo con lo que aseveró el organismo la semana pasada. Todo depende ¿Quiénes no? “Los riesgos en las empresas del sector privado son diferentes, no es lo mismo ser constructor que trabajar en una oficina.

Por ello, dependiendo de cada peligro y reglamento de trabajo, las compañías pueden sancionar o no al empleado en caso tal que llegue borracho, puesto que si no afecta como tal sus funciones laborales se estaría violando el derecho a la libre personalidad si lo sancionan. Pero si, por el contrario, estos efectos causan total desconcentración en sus labores y ponen en riesgo su vida o la de otros, ahí sí puede haber un castigo”, afirmó García.

¿Qué debo hacer?

Aunque cause polémica y con base en el argumento de la Corte, el abogadoGarcía nos cuenta que: “Recuerde que toda persona tiene derecho al libre desarrollo de la personalidad (verrecuadro) y si usted lo hace fuera de su lugar de trabajo (vida íntima) no puede ser restringido. Pero para poder llegar tomado al trabajo debe tener en cuenta que debe sí o sí cumplir con sus funciones, ya que en caso de no hacerlo, la empresa ahí sí podrá tener pruebas para sancionarlo o despedirlo”, dijo el experto.

¿Qué dice la constitución?

El artículo 16 de la Constitución Política establece que “todas las personas tienen el derecho al libre desarrollo de la personalidad sin mas limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico”. Es decir, cada uno puede elegir lo que desee hacer con su vida.