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jueves, abril 25, 2024

UNO DOS Y TRES, LA MUTILACIÓN FEMENINA OTRA VEZ

Es tendencia

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Ocurre con gran frecuencia que los funcionarios públicos desconocen la cultura de la población indígena. Ello lleva al fracaso de proyectos en donde se invierten dineros y esfuerzos sin lograr ninguna solución, en este caso, la eliminación de la práctica de la mutilación genital femenina entre la población de los indígenas Embera-Chamí.

 Hace ya algunos años la gobernación del departamento de Risaralda contrató a una socióloga para que hiciera una investigación sobre las causas de la mutilación genital entre los Chamí y concluyó que era una práctica que había sido introducida por las monjas de la Madre Laura, que tenían presencia en la comunidad indígena. Recordé entonces que un jaibaná, líder en la comunidad en alguna ocasión, cuando le pregunté por la razón de ser de alguna costumbre me respondió: “Vea Vítor, a usted le cuento lo de antigua, lo de tradición, porque a otros les digo cuentos de paisas”. Es que una comunidad que ha sido atropellada por miles de años, no es posible que alguien aparezca en su territorio a hacer preguntas, sin saber a ciencia cierta cuáles son los objetivos que persigue el que pregunta. De allí que es fundamental, en el campo de la antropología, utilizar un “portero” de confianza de la comunidad que lo ponga en comunicación con ella. 

El estudio realizado por la señora antropóloga que tuvo presencia fugaz en el territorio, fue presentado en la Asamblea Departamental de Risaralda, evento al cual fui invitado. Y fue de horror dicho evento porque en primer lugar el entonces secretario de Salud del Departamento lo que hizo fue despotricar contra la comunidad por la presencia de dicha mutilación y pedir represión al máximo. En segundo lugar, se hizo alusión a un acuerdo al cual habían llegado los gobernadores indígenas en el sentido de prohibir por medio de un decreto la mutilación genital dentro de su comunidad. En relación con lo último, les decía en la Asamblea, que eso del decreto prohibiendo la mutilación tendría el mismo efecto que un decreto del alcalde de Pereira en donde dijera que a partir de ese momento quedaba prohibido el robo en la ciudad.

Y es que la ignorancia no solo es de los funcionarios públicos, sino de la misma comunidad, que no ha recogido los saberes de los ancianos, de los jaibanás, que pueden explicar la razón de ser de dicha mutilación…continuará.

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