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jueves, junio 13, 2024

Una bofetada al machismo

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¿Pecar me hace malo?

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Andrés García

Columnista

Las mujeres son delicadas y deben expresar finos modales. Las mujeres no juegan fútbol”. “Los hombres tienen que ser fuertes y nunca mostrar sus sentimientos. Los hombres no bailan ballet ni juegan a las muñecas”. Estas, entre muchas otras expresiones propias del patriarcado asfixiante de nuestra cultura latina, han cercenado los sueños de miles de jóvenes y jovencitas quienes atendiendo un mandato cultural inadecuado, producto de mentes obtusas, radicales y obcecadas – las cuales establecen parámetros de comportamiento que distan del potencial humano, un potencial que no conoce de condicionamientos ni  de exclusiones – ven mutilados sus talentos y competencias desde antes de su desarrollo. 

El éxito deportivo alcanzado por nuestras jugadoras y el cuerpo técnico de la Selección Colombia Femenina Sub 17, hoy subcampeona del mundo, representa el triunfo de lo femenino sobre el machismo colombiano, de la noticia positiva que hoy le da la vuelta al mundo y coloca a Colombia como potencia deportiva sobre lo que tradicionalmente ha sido visto de reojo por parte de mentes pequeñas que consideran que el fútbol “Es cosa de machos”, en una nación como la nuestra donde infortunadamente todavía se realizan corrillos sociales – en sitios de trabajo, universidades, colegios y hasta en las propias familias – para rumorar sobre cuál deporte o no deben practicar los y las jóvenes, cuál “Está bien visto por la sociedad”:

Las jugadoras de la Selección Colombia Femenina Sub 17, entre las que se encuentran Eliana Agudelo, Jimena Ospina, Juanita Escobar, Karla Torres, Laura Daniela Garavito, Linda Caicedo, Luisa Agudelo, María Camila Correa, María Fernanda Viáfara, Martina Duque, Orianna Quintero, Paula Suárez, Sofía Patiño Stefanía Perlaza y Yésica Muñoz, le propinaron tremenda bofetada a la malsana costumbre nacional de asociar deporte y género. Queda claro que el talento, el compromiso, la dedicación, el entrenamiento integral, las ganas de triunfar, el amor por el deporte y los sueños, no tienen sexo.

¡Colombia está en deuda con muchos de nuestros deportistas y talentos! ¿Cuántas glorias deportivas claudicaron en sus inicios porque la disciplina o el talento vocacional hacia el cual se inclinaron, los hacía lucir como “marimachos” o “maricas”? ¡Tenemos mucha bazofia mental y emocional enquistada socialmente!

Ojalá y este honroso puesto de nuestras glorias del fútbol femenino, que por cierto ningún equipo masculino hasta la fecha – generalmente sobrevalorado – ha logrado, sea el puntapié que nos despierte a promover nuevos talentos deportivos y vocacionales sin importar el género y, de una vez por todas, empezar a tragarnos los prejuicios. (YouTube: infinitepowertraining.com)

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