26.6 C
Pereira
viernes, marzo 1, 2024

¿Un salto al vacío?

Es tendencia

- Advertisement -

Julián Cárdenas Correa

Columnista

En algunas de nuestras calles sucede algo que para nosotros puede ser común, pero para los “no expertos” no lo es en absoluto: Vamos por una calle y hay una incertidumbre total respecto a si lo que sigue cinco metros adelante es continuación de la vía o, literalmente, el vacío.

Si se salta al vacío por decisión, es un suicidio, por lo que el salto al vacío como concepto político, se asimila más al de plena incertidumbre. Y es ese concepto, el de plena incertidumbre, el que creo está transitando Chile en este momento.

Al leer la hoja de vida de Gabriel Boric en la página de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, queda en una pasmosa evidencia, la falta de experiencia, casi absoluta, en temas que requiere un estadista para gobernar bien cualquier país. Si Iván Duque es criticado por su falta de experiencia, al lado de Boric, Duque es el líder de los scouts, y Boric un niño recién iniciado…

Políticos de izquierda hay muchos buenos, sobre todo en Europa. Pero claro, una cosa será Dinamarca y otra Cundinamarca. Aquí tenemos ejemplos tan catastróficos, que todo nos luce como “el coco” cuando nos hablan de esa ideología. Más allá de eso, supongamos que no nos sesgamos ante la izquierda y simplemente pretendemos hacer un análisis objetivo.

Una cosa es integrar partidos jóvenes, o ser líder estudiantil o ser congresista, pero otra muy diferente es ser presidente de una república. Eso requiere mucha capacidad, requiere equipos cohesionados y con mucha experiencia, pero también mucho estudio de lo que es el Estado en sí. La calle ayuda a conocer los sentimientos de la gente del común y eso ayuda a la generación de conexiones, pero un país no se gobierna con empatía solamente, un país requiere, si se va a respetar la democracia y el aparato jurídico constituido, de un líder que conozca también de ese tejemaneje tan complejo que es el aparato estatal.

Muchos tratan de explicar lo que sucede en Chile, pero más allá de toda argumentación, por lógica que sea, leer simplemente la hoja de vida del presidente electo deja algunas cosas en evidencia: La primera, que literalmente, es un paso al vacío… la segunda, que sí o sí, el recién elegido Gabriel Boric necesitará estadistas que le apoyen y ayuden a gobernar, claro, si no es que ya están detrás de él fuerzas experimentadas que harán de poder en la sombra.

Lo de que los jóvenes son la esperanza, me suena a cliché… y digo que es un cliché porque todos fuimos jóvenes y no necesariamente todos al ser adultos materializan esa esperanza que se invoca con romanticismo respecto a quienes aún lo son. Simplemente es cuestión de la naturaleza, el viejo sufre los embates de la selección natural. ¿O los mayores de cuarenta no podemos tener esperanza? Eso es casi una tontería.

Ahora, jóvenes con buenas intensiones no son sinónimo de jóvenes preparados para gobernar un país. Insisto, gobernar un país, complejo como Chile, o como cualquier país, es un desafío monumental.

La verdad es difícil de entender por quienes visitamos Chile y nunca vimos esa miseria que generó este cambio tan abrupto… Parece que la basura estuvo siempre barrida bajo la alfombra. No obstante: ¿Será lo ideal ese salto? El tiempo lo dirá.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -