20.4 C
Pereira
sábado, febrero 24, 2024

Un regalo envenenado

Es tendencia

- Advertisement -

Por: Víctor Zuluaga Gómez

Así titula Hernando Gómez Buendía, una de sus recientes columnas en El Espectador, abordando el tema de Israel y Palestina.

El tem en cuestión se puede abordar desde perspectivas diferentes. Una, por ejemplo, tiene que ver con un pueblo expulsado, perseguido y masacrado durante muchos siglos, como es el pueblo de Israel. Egipcios, macedonios, persas, romanos y desde luego la Alemania nazi, invadieron y persiguieron sin misericordia a los israelíes. De eso no hay duda. Pero también es bueno recordar que las tierras “prometidas al pueblo de Israel, estaban ocupadas de tiempo atrás por los cananeos, pueblo que fue liquidado por orden divina, de acuerdo con la tradición consignada en la Biblia. Cuando Moisés lideró la salida de los israelitas de Egipto, lo hizo, repito por orden divina, hecho que culminó Josué, quien le sucedió en el mando a Moisés.

Algo parecido ocurrió cuando el Papa Alejandro VI, resolvió donar las tierras de América a los Reyes Católicos, en virtud que era el representante de Dios en la tierra y éste era el dueño de todo el universo. Cuando llegaron los primeros conquistadores europeos, entonces le daban a la noticia a los indígenas, que estas tierras ya pertenecían a los Reyes Católicos, pero que éstos, en un acto de generosidad no los iban a expulsar del sitio donde se encontraban, sino que los iban a dejar en su sitio, siempre y cuando comenzaran a pagar un tributo.

Como resultado de todas las persecuciones al pueblo judío, y especialmente por las enormes masacres que realizó Hitler, una vez que éste es derrotado, la incipiente ONU, dio vida al Estado de Israel en 1948, en un territorio en donde se encontraba el pueblo palestino, desde muchos años atrás. Como era de esperarse, los enfrentamientos no se hicieron esperar y lo más probable es que solamente termine cuando una de las partes desaparezca, porque lo que está de por medio es un problema de fe, y cuando se trata de este tema con fundamentación religiosa, no existe negociación.

A nivel regional alguien ha planteado la existencia de los descendientes de los Quimbayas, en el actual municipio de Riosucio. Entonces surge el temor que puedan en determinado momento regresar a los territorios que antiguamente les pertenecía, como Pindandá de los Cerrillos, Vía, Consotá, Tanambí y otros. Porque cuando hablamos de temas relacionados con la fe, todo es posible.

 

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -