¿Y después de la pandemia, qué?

*Rodrigo Tabares Ruiz
Columnista

Las personas del común y los diferentes analistas coinciden en que después de la actual pandemia el mundo ya no será el mismo que conocimos. La presencia del virus cambió radicalmente la manera en que trabajamos, nos relacionamos, estudiamos y nos divertimos.

En lo que hay diferencias es sobre al futuro que nos espera. Encontramos dos grupos claramente diferentes: el primero, conformado por un amplio sector de la sociedad, que reclama mayor equidad dentro de un mundo más solidario y el otro, compuesto por un grupo minoritario, aboga por un Estado más autoritario que niega el vínculo entre capitalismo y desigualdad en el que, muy seguramente, se profundizará la inequidad económica, social y tecnológica.

Podemos concluir que ya no volveremos a la anterior “normalidad”, sino que habrá un tránsito hacia una “nueva normalidad”. “Pero hay que ser prudentes, ya que después de cada una de las últimas grandes crisis surgió un mismo sentimiento de esperanza en el cambio que nunca ha llegado a materializarse. Si queremos un giro hacia un mundo más justo y humano no podemos delegar la tarea en manos de los Estados e instituciones que han sido las causantes del problema. El cambio deberá venir desde las personas, desde las comunidades, desde la humanidad”.

De otra parte, la contingencia ha tenido un significativo impacto en los campos laboral y educativo. Por un lado, el confinamiento obligatorio ha incidido en el aumento de la tasa de desempleo debido a los altos índices de informalidad y la precariedad laboral, fruto de la baja generación de empleo de calidad. Un estudio de la Universidad de los Andes señala que el desempleo podría superar con facilidad el 25%, afectando tanto a los trabajadores informales, como a los formales.

En cuanto a la Educación Superior, se prevé una deserción cercana al 25% y una disminución significativa en la matrícula de nuevos estudiantes para el próximo semestre, lo que pondría en riesgo la supervivencia de muchas universidades del país. Ante este panorama, las IES viene implementando diversas estrategias para ayudar a los jóvenes.

Por ejemplo, la Universidad Cooperativa de Colombia aumentó los beneficios para su población estudiantil, como el descuento del 10% en el valor de la matrícula para los estudiantes nuevos y antiguos, incluso si las personas ya cuentan con otro beneficio. Así mismo, el valor de la inscripción se devolverá con el pago de matrícula, es decir que saldrá gratis para todas los aspirantes de la institución, como parte del compromiso con las regiones.
*Universidad Cooperativa de Colombia

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