Venezolanos cuadran censo de Colombia

Jorge Eduardo Murillo
Columnista

Hace muy poco, en el año 2018 se presentó el censo de colombianos con una cifra que dejó perplejo a la opinión, ya que no se alcanzaron las proyecciones y no llegamos a los 50 millones de habitantes. Las críticas se presentaron y la causa fue que logísticamente se hizo mal el ejercicio, además con el ingrediente de haberse hecho virtualmente en muchos de los casos. También hubo preocupaciones en muchísimas regiones debido a la posible disminución en sus presupuestos al disminuir la población. El sin sabor quedó y a pesar de tenerse una cifra oficial, el común de la gente redondeaba la cifra a los 50 millones de colombianos. De otro lado se especulaba sobre la gran cantidad de muertes, en especial por la violencia, que no se tenían en cuenta, habiendo muchos colombianos con cédula, vivos en los registros, pero muertos en fosas comunes.

La cosa quedó así, como gran cantidad de temas en nuestro país, silencio al respecto y preocupación en las cifras y los presupuestos a asignar. Hoy, unos pocos meses después del 2018, amanecemos oficialmente con 50 millones de colombianos, se cuadró la cifra. Parece que todo sucedió por arte de magia, en pocos meses crecimos casi dos millones de habitantes. La noticia la dan los medios y a través de infografías el DANE justifica la cifra.

Muchos argumentos se explican, que los jóvenes, que las mujeres, que los nacimientos, que la educación, que la población que salió de la marginalidad y no era censada, etc, etc. A los documentos del instituto le caben miles de estudios de los planificadores. La realidad, ya en el campo de la especulación, es el tema de los venezolanos que han entrado en el país, desde que se dice que Maduro está que cae. Todo el mundo cree eso, menos los venezolanos pragmáticos que no creen que Maduro pueda caer y se vinieron para Colombia. Así que ya somos 50 millones y punto.

Los presupuestos se volvieron a cuadrar y se corrigieron los errores. Ahora hay que ser realistas y ver que dentro del presupuesto nacional, muchos rubros como educación y deporte no tienen una buena inyección debido al sostenimiento de nuestros queridos hermanos. Y Maduro feliz, pues él se libera de quienes no lo quieren y esos dineros de su sostenimiento van para quienes apoyan la causa del dictador. Así pues que somos 50 millones, menos presupuesto y se aumenta la brecha entre ricos y pobres en medio de una creciente corrupción.