Una mirada optimista

Adriana Vallejo
Columnista

Esta semana tomaron posesión los nuevos mandatarios en los territorios, en algunas ciudades con grandes expectativas como en Bogotá, en Medellín, en Manizales o en Santa Rosa, y en otras ciudades, donde no llegaron candidatos independientes, hay menos entusiasmo, pero no por ello deja de ser un asunto de interés público. En este último grupo, lamentablemente, las campañas negras lograron polarizar la ciudadanía o sembrar un manto de duda sobre la idoneidad, la transparencia o la honestidad de los candidatos.

La honestidad es un valor de los personas y no es exclusiva de ningún partido ni movimiento político. Las redes sociales se convirtieron en un vehículo rápido y peligroso de desinformación, de calumnia y de enriquecimiento fácil de quienes, con noticias falsas, con verdades a medias, con mentiras o con una combinación de ambas logran obtener apoyo oficial o privado porque saben que los incautos usuarios de las redes multiplican más fácil las noticias amarillistas que los debates serios de las regiones y del país.

Pereira hace parte del último grupo de ciudades y por eso hay personas con predicciones apocalípticas sobre el nuevo gobierno, otras dudan de todo, hasta de lo que no existe y otras preferimos ver el futuro de Pereira con esperanza, con confianza y con la responsabilidad de participar en la solución de los problemas que son un asunto de todos.

La construcción del nuevo plan de desarrollo de la ciudad debe ser un compromiso de todos los actores, no sólo del alcalde Carlos Maya y del nuevo equipo de gobierno, que ya tiene grandes retos por cumplir. Las universidades deben apoyar para encontrar las mejores estrategias para cumplir los retos.

La oposición cumplirá la tarea que le corresponde en forma seria y la ciudadanía debería participar activamente para enriquecer el debate público. La ciudad debe estar por encima de los intereses privados.

Hay mensajes positivos del nuevo gobierno de Pereira para resaltar, como la decisión de trabajar los procesos de integración regional. El nuevo alcalde se ha reunido con los nuevos mandatarios del eje y ha manifestado el interés de trabajar coordinadamente con el gobernador y fortalecer los procesos de planeación y desarrollo metropolitano.

También se ha conformado un equipo de gobierno, aunque en forma tradicional, con buenas hojas de vida en la mayoría de los casos.

Para concluir, no hay razones para ser tan pesimistas sobre el futuro de la ciudad, por el contrario, es prudente esperar que inicie el nuevo gobierno y confiar en su capacidad.