Supositorios

Gilberto Trujillo
Columnista

Este pobre presidente sí está muy mal acompañado; empezando por la vicepresidenta que no tiene rubor para demostrar su desprecio por la gente que esa misma clase a la que pertenece empobrece cada día más; o el ministro de Salud que habla “del PILA” para referirse a la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes; o el de Vivienda que sale a declarar que el 80% de los arrendadores y arrendatarios han llegado a acuerdos sobre sus contratos ¿de dónde sacó esa cifra? Vaya uno a saber. O el de Hacienda que no da pie con bola cuando afirma en La W que es mejor que el “gobierno” se endeude y no los empresarios; pues si él forma parte del gobierno que nos diga con cuánta plata va a contribuir, conociendo lo que le gustan los torcidos. Ellos endeudan al país para que nosotros paguemos después, que es otra cosa.

¡Cínico! Fuera de eso, al implementar el auxilio a los empleadores para el pago de sus nóminas redacta un mamarracho de decreto que hasta él mismo está enredado para entenderlo y sale a decir que a las personas naturales que tengan tres o más trabajadores también se les va a tener en cuenta, pero con la condición de que se conviertan en jurídicas después del primer pago ¡Qué tal esa! Y para cerrar con broche de oro termina diciendo que el segmento de personas naturales (como usted y como yo) es un desorden; como si esa gran fuerza de trabajo que sostiene la mayor población del país no viniera de ellas; desde la señora que hace arepas con una ayudanta hasta don Arturo Calle que genera unos 3000 empleos.

¡Bellaco! Duque dice que sacó al mercado más de un cuarto de billón de pesos para los pequeños agricultores y, al final, se los reparten entre 45 grandes empresarios. Que va a haber crédito fácil para quien lo necesite y los bancos le hacen pistola. Y el moñito de la torta se lo pone el jefe de prensa de su despacho que se gasta 5000 millones de pesos en encuestas de imagen. Puros sinvergüenzas.
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Feliz fin de semana … en casita.