Supositorios

Gilberto Trujillo
Columnista

En la columna pasada –por falta de espacio- no pude comentar sobre el Nuevo Portal de la DIAN para cuya presentación el señor director general se echó un discurso de dos horas hablando babosadas. Y me explico de la siguiente manera.

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El campo de quienes trabajamos en impuestos debería catalogarse como de “alto riesgo” en la medida que estos ministros de Hacienda no dan pie con bola y las reglas del juego cambian cada doce meses. Pues bien, si yo tengo una fábrica de aviones, por ejemplo, lo menos que debo hacer antes de vender mis productos es comprobar que realmente vuelan. Pero con la DIAN, no.

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Este irresponsable, sin tener en cuenta que las obligaciones fiscales son diarias en muchos casos –como quienes manejan negocios internacionales- no pensó sino únicamente en darse bombo porque, al final, y ese mismo día intenté hacer un pago de un cliente y terminé en las oficinas de la regional asesorado, gracias a Dios, por unos funcionarios muy eficientes, con los cuales logramos descargar el recibo para el pago. Hora de llegada: 8:49 a.m.; hora de salida: 4:25 p.m. Corra pues para el banco. Mientras tanto, los ingenieros de sistemas de esa entidad, luchaban a brazo partido por poner a funcionar ese mamarracho de portal que les exigía este burócrata despistado. Estos son los funcionarios que tenemos.

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No hay derecho a que estos imbéciles de la capital nos manejen como si fuéramos borregos. Y queda pendiente saber cuánto nos costó ese cambio de “Imagen” porque el famoso Portal… está funcionando a medias.

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Feliz fin de semana.