Subasta deportiva

Alvaro Rodríguez H.
Columnista

El cargo para elegir director de los próximos Juegos Deportivos Nacionales está manoseado.
La terna enviada de manera inicial al Ministro del Deporte, Ernesto Lucena Barrero, por los tres gobernadores del territorio cafetero donde se van a realizar las justas, quedó gastada.

Después el proceso tuvo unanimidad y un sólo candidato: John Jairo Velásquez Cárdenas a quien cierta prensa deportiva y élite de la estratosfera deportiva, lo quieren condenar por haber ostentado cargos políticos. Fue Gobernador y Representante, honrado.

En lo deportivo, es el mejor. Tiene gerencia, cúmulo de experiencia en el campo. Sabe administrar y es juicioso con los recursos. Lean su hoja de vida que le da certificados para acceder al cargo. Ah, es, sigue siendo, deportista y dirigente. No le tienen que enseñar.

Si como dicen lo quieren descalificar como ciertos lanudos lo pregonan, por político, no deshonre más el ejercicio de esta actividad del poder, como si fuesen leprosos vergonzantes.

Con él no va a pasar como con lo ocurrido en los últimos Juegos Deportivos, donde el robo prolongó la olla podrida. El contagio feroz, la pandemia que nadie quiere.

No es serio que se pida una terna para desconocerla como en un juego de tute. Esto me huele a subasta donde no se va a elegir para un servicio público, para seleccionar a las personas que ofrecen las mejores condiciones sino para convertirla en una pasarela deportiva.

Todo el que pasa por el frente del Ministerio lo llaman. Eso que yo soy del coro de quienes creen en este Ministro ordenó la desarticulación del antiguo Coldeportes, el cual dirigió, para darle estatus con el estreno del Ministerio del Deporte.

Si recibió el cargo con “orgullo y humildad” y garantizó trabajo “en equipo y con transparencia”, como lo prometió en su posesión, esperamos que así actúe, Ministro Lucena.
Pero pare el juego de los Juegos Deportivos Paranacionales y Nacionales.

Velásquez, Señor Presidente Duque, conoce la Ley del Deporte. Tiene gerencia deportiva. Con él los ratones no están cuidando el queso. Imposible que tres gobernadores se equivoquen.
Sepa, Ministro Lucena, ¡que a los pereiranos nada les queda grande!