Sin empresas y sin empresarios

Julián Cárdenas Correa
Columnista

A algunos economistas en el pregrado, aunque creo que a muchos aún se les forma así, se nos dijo hasta el cansancio que el “efecto goteo”, o más elegantemente, la “teoría del derrame”; eran un mecanismo por el cual se disminuiría la desigualdad de las economías.

Si se beneficia a los más ricos, por ejemplo, con bajadas de impuestos, éstos invierten ese dinero que ya no pagarán en impuestos, en capital adicional para producir más y ello hará que se adquieran más máquinas y que se contrate a más personal.

Más máquinas y más personal hará que aumente la presión por la demanda de mano de obra y ello conllevará a que se aumenten los salarios. Todos ganando más, incluidos quienes venden las máquinas, y la economía con menores desempleados, tendrá como consecuencia, casi obvia, que diminuirá la inequidad.

Quien crea aún en estos postulados es que no ve venir el cambio que se está dando en la economía global y las voces, incluidas las de muchos ricos, que reconocen que el capitalismo como lo conocemos requiere ajustes ya.

No obstante lo anterior y reconocer que en su momento equivocadamente creí en la “teoría del goteo”, debemos develar que una cosa es esa concepción errónea de la teoría económica, y otra muy diferente que apoyar a los empresarios sea un error per se que va en contra de los intereses generales.
Y pensando en esto, dos datos de los “Confidenciales” de la más reciente Revista Semana reitera la importancia de los empresarios.

Venezuela es una especie de nuevo laboratorio de socialismo después de la caída de la URSS en 1989 y entre las consecuencias de ese laboratorio, aunque son miles; destaca Semana estos: Las Reservas Internacionales de Venezuela están en US$800 millones. El país con mayores reservas probadas de petróleo, no tiene con qué pagar sus importaciones, siendo esas, las importaciones, casi la única opción para satisfacer su demanda interna de… todo.

Algunos economistas sugieren que se debe tener en Reservas internacionales mínimo para pagar sus obligaciones de deuda y el equivalente a seis meses de importaciones. Colombia, que se angustia por las bajas reservas de petróleo, tiene en reservas internacionales US$52.000 millones. Es decir, 65 veces lo que el vecino “rico” posee.
Y hablando de empresarios y de cómo son el plasma que corre y da vida a la economía, incluyendo la inversión social, entre otros; en Venezuela, sin empresarios, sin sector productivo, recaudan US$410 millones en impuestos al año (2019), mientras que en Colombia se recauda 100 veces¡ más que eso.

¿De dónde sale la inversión del Estado? Si no se recaudan impuestos, gran parte de la inversión social, es insostenible. En Venezuela no hay empresarios, ni empresas y por ende no hay quién pague impuestos.
En Colombia por fortuna sí.

Si bien la “teoría del goteo” debe eliminarse y todos debemos propender por mayores niveles de equidad en Colombia, igual debe reconocerse el papel definitivo y positivo de los empresarios en el bienestar general. A veces se olvida.