Si no hay información integral no hay efectividad

Carlos Andrés Hernández
Columnista

En el 2016 se expidió el Código Nacional de Policía y Convivencia modificado por la Ley 2000 de 2019 cambiando a Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Allí se establecen los deberes y obligaciones ciudadanos con el fin de mantener la sana convivencia y tranquilidad, así como el ejercicio del poder y funciones de policía señalándose los comportamientos que atentan contra la convivencia y la tranquilidad ciudadana, como son el de atentar contra la vida e integridad de las personas, poner en riesgo los niños y adolescentes, alterar el orden público, propiciar daños a la propiedad pública y privada, atentar contra el medio ambiente, la fauna y los servicios públicos, entre otros.

En la norma se establecen medidas como multas, amonestaciones, reparaciones de daños y participación en programas comunitarios. De igual manera se crea el Registro Nacional de Medidas Correctivas con el fin de registrar las personas, multas, pagos o incumplimiento de estos. El no cumplimiento trae consecuencias como la no renovación del permiso de armas, registro mercantil, ser nombrado en un cargo, contratar o renovar con entidades estatales; sin embargo nos encontramos con un gran problema para su ejecución y cumplimiento, no existe un sistema de información integral para su respectivo registro, seguimiento y ejecución. Las entidades territoriales no están haciendo el reporte y registro de manera juiciosa. El año pasado en la ciudad de Pereira se llevaron alrededor de 25.000 procesos en materia de cumplimiento del código, estos son competencia de inspecciones y corregidurías las cuales de manera coyuntural tratan de adelantar los diferentes procesos administrativos y judiciales, pero en esta tarea titánica pocos son los sancionados y multados, y en caso de llegar a un alto porcentaje de efectividad el reporte y registro en el sistemas de información es deficiente.

Las entidades no están haciendo cumplir el reporte; no tenemos la efectividad de países como Estados Unidos, España u otros donde el ciudadano que infrinja la ley o realice actividades en contra de la convivencia le llegará el comparendo a su hogar y tendrá limitaciones para expedírsele el documento de identidad, la licencia de conducción o pasaporte, y las multas se pueden ver reflejadas en el pago del predial, servicios públicos o la realización de trámites, entre otros. Por eso los ciudadanos creen que cuando infringen la ley no pasa nada, de ahí que en estos días donde se deben acatar medidas especiales en materia de seguridad y salubridad los ciudadanos sienten que el Estado no tiene los mecanismos necesarios para hacer cumplir la ley y hacer efectivas las sanciones. Es imperante un sistema de información ágil donde los ciudadanos al no aprender por conciencia propia vean que las medidas van en serio.