Selección sub-23: más pena que gloria

*Rodrigo Tabares Ruiz
Columnista

La desteñida actuación de la tricolor colombiana, por no decir otra cosa, en el campeonato Preolímpico sub-23, realizado en nuestro país, generó gran inconformidad entre los aficionados y desató una andanada de críticas contra el técnico Arturo Reyes, por los pobres resultados obtenidos, que la ubicaron en el último lugar del cuadrangular final, con tan sólo un punto, tres goles anotados y seis en contra.

El rendimiento del técnico Reyes fue apenas del 38%, dirigió siete partidos en el campeonato ganó dos, empató dos y perdió tres; es decir que obtuvo 8 puntos de 21 posibles. El combinado patrio anotó 10 goles y recibió 9. Esta vez buscaba su sexta clasificación a Juegos Olímpicos, pero fue eliminado. No supo hacer valer su condición de local y retribuir el enorme apoyo del público colombiano.

La Selección Colombia fue muy intermitente en su juego, nunca encontró identidad futbolística, solo por momentos tuvo juego de conjunto, presentó serios problemas en la defensa y muy poca efectividad a la hora de convertir. Este torneo empezó mal y termino mal para nuestro seleccionado. Desde la convocatoria hubo fallas. Arturo Reyes pecó de soberbio al dejar por fuera, sin siquiera convocarlos, a jugadores como Ian Carlo Poveda del Manchester City, Andrés Felipe Solano, Atlético de Madrid y Eddy Salcedo, del Inter, entre otros.

De otro lado, Reyes no hizo una correcta lectura de los partidos. Contra Argentina, en el debut, sacó al jugador que mejor hacía las cosas, Jorge Carrascal, que incluso había marcado el gol de su equipo.  Igual sucedió en el segundo encuentro contra los gauchos, cuando sacó a Nicolás Benedetti. Y contra Uruguay, si ya había desordenado el equipo con la formación, lo destrozó con los cambios: dejó al equipo sin enlace y expuesto a que lo golearan.

A pesar de haber tenido ocho partidos de preparación, Reyes nunca encontró el equipo, además en varios encuentros improviso, como en el juego contra Uruguay, cuando armó un esquema de tres defensores que nunca había utilizado. Esa falta de trabajo se notó y el resultado fue negativo.

Los partidos previos a un campeonato permiten ensayar variantes y hasta improvisar; pero durante el desarrollo de un torneo hay que tener una idea clara de juego y los intérpretes adecuados. También es cierto que hubo jugadores que no rindieron como se esperaba, les faltó fortaleza mental y berraquera.
*Universidad Cooperativa de Colombia