Resiliencia

Alfonso Gutiérrez Millán
Columnista

Según el diccionario de la RAE es la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o una situación adversa”. Tal como sucedió en 1986, cuando estalló un reactor nuclear en la planta de Chernobil, Ucrania, causando la pérdida total o el desalojo de los seres vivientes en un radio de 4200 kilómetros. Sin embargo, contra todo pronóstico, esa zona se encuentra hoy convertida en reserva natural donde conviven lobos, ciervos, zorros, mapaches, ardillas, ratones ¡Y hasta robustísimos zancudos!

Darwin demostró que los humanos somos animales. Y los animales suelen desaparecer, como lo atestiguan cinco gigantescas extinciones de especies anteriores a nosotros que registra la geología. La más probable diferencia con nuestro tiempo consistiría en que la especie humana añade a lo biológico otro factor, la cultura, con base a cuyos mitos organiza el mundo a su manera y en este momento, sin la menor duda, contribuye a una nueva extinción.

Pero no desesperemos, en 1945, los aliados bombardearon todas las ciudades de los alemanes para hacerles saber que debían rendirse incondicionalmente. Una sola, Dresde, sufrió unas 60.000 bajas en dos días: al terminar la guerra el 99,9% de la industria germana estaba en ruinas y ese pueblo, tan culto y refinado, mendigaba en las calles. En Japón, además de Hiroshima y Nagasaki, 1500 aviones norteamericanos produjeron cerca de 50.000 bajas en un solo bombardeo sobre Tokio. Sin embargo, en un ejemplo de magnífica resiliencia, tanto Alemania como Japón disputaban unos lustros después con esos mismos gringos el predominio económico del mundo.

Amenazas como el Covid-19 nunca han faltado: desde que aparecieron los primeros homínidos, hace unos dos millones de años, hasta el descubrimiento de los antibióticos o antivirales, en el siglo XX, hemos sobrevivido con poca o ninguna protección a pandemias o desastres tales como la peste negra, la viruela, el sarampión, la sífilis, la tuberculosis, la gripa española, las dos guerras mundiales etc. etc… y a pesar de muchísimas y dolorosas bajas siempre ha aumentado la resiliencia de la especie humana. ¡Para bien o para mal!