¿Qué sucede en la Cámara?

Alberto Zuluaga Trujillo

Columnista

Demasiado ruido percibimos desde la Cámara de Comercio de Pereira sin que realmente sepamos que está sucediendo al interior de ella. La W Radio el 25 de febrero informó al país del enfrentamiento entre los representantes del Gobierno en la Junta y los demás integrantes, según apartes leídos de un escrito del columnista Álvaro Ramírez Gonzáles. El también columnista Luis García Quiroga de El Diario, el 26 de febrero, en su escrito dice textualmente: “Los miembros de la Junta Directiva de la Cámara de Pereira tienen la obligación ética e histórica de ser superiores al desafío que hoy enfrentan, causados por  desbordamientos inaceptables”.

Luego, en su columna del 4 de marzo, vuelve con el tema y dice que su escrito del 26 de febrero lo soportó en la carta remitida a la Junta de la Cámara por Luis Fernando Ossa, presidente de la Constructora Gerenciar y miembro de la Cámara, en representación del Gobierno, en la cual precisa una serie de hechos que rayan con los más elementales principios de transparencia que deben existir al interior de la misma, atentando contra las “buenas prácticas de las que hoy adolecemos en esta Cámara” e invitándolos a iniciar “un proceso de mejoramiento en la administración de los recursos públicos y privados” pues, al referirse a la actuación de fiscalización practicada por la Contraloría General de la República, a su juicio, genera “conclusiones contundentes respecto de las profundas debilidades y ausencia de control en el manejo al interior de la Cámara. Hay que reflexionar sobre la manera como hoy se maneja la Cámara a través de una total autonomía, casi dictadura administrativa del presidente ejecutivo de turno”.

Y agrega: “No podemos seguir siendo invitados de piedra a un almuerzo mensual donde las decisiones no se toman en consenso. Asombroso es ver como se sientan posiciones públicas de la entidad sin siquiera haber sido tocados los temas en el seno de las reuniones. Una posición así inconsulta y sin consenso carece de legitimidad”. Y más adelante dice: “ El hallazgo de que seis de sus funcionarios poseen más de dos tarjetas de crédito empresarial sin limitación ni condiciones de uso, utilizadas para compra de alimentos y hasta en almacenes de cadena por más de 30 millones  ¿no dice nada a la Revisoría Fiscal ni a control interno? 

Nadie quisiera que su empresa fuera manejada como una tienda. Aumentos salariales sin estudio ni análisis de un 25.5 % anual en promedio periodo 2012 – 2018 para el anterior presidente ejecutivo, pasando de 12 millones integrales a casi 25 millones no integrales y bonificaciones extralegales por 768 millones es injustificable”. Gravísimos señalamientos de este importante dirigente gremial y representante del presidente Duque en la Cámara. Nuestra pregunta ¿qué está realmente sucediendo? Si la nueva Junta lleva más de un año en ejercicio ¿por qué no han informado a todos sus agremiados y a la ciudadanía pereirana? ¿Se han formulado las denuncias correspondientes? En mora están de hacerlo y de convocar una amplia rueda de prensa  para que de cara a la anterior Junta pongan los puntos sobre las íes. – Pereira lo exige -.

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