¿Qué piensan, sienten y quieren los jóvenes?

Adriana Vallejo
Columnista

Esta semana se conocieron dos iniciativas legislativas que pretenden incluir reformas al sistema electoral del país. Una reforma la propone el Partido Liberal y la otra el Polo Democrático Alternativo, posiblemente ninguna logre salir adelante, como ha ocurrido con los últimos intentos de reforma política.

Si alguna iniciativa logra prosperar no será suficiente para responder a uno de los principales retos que deben tener los partidos políticos que es la recuperación la confianza ciudadana, especialmente de la población joven.
Las reformas propuestas han pretendido establecer listas cerradas, aumentar la financiación estatal, evitar el transfuguismo, garantizar mayor independencia al Consejo Nacional Electoral, entre otras. Ninguna de las iniciativas se sintoniza con las preocupaciones de la juventud.

Lo anterior se concluye después de analizar el resultado de la investigación, ¿qué piensan, sienten y quieren los jóvenes?, liderada por la Universidad del Rosario, en la que se encuestaron a 2.513 jóvenes en un rango de edad entre los 18 y 32 años y se aplicaron diferentes metodologías cualitativas para profundizar en el análisis de los datos.

Sólo un 12% de los jóvenes confía en el Congreso de la República y sólo un 13% en la Presidencia, sin embargo, la confianza en las universidades públicas y privadas con respecto a las soluciones que pueden aportar a los problemas del país es del 73% y 62%, respectivamente.

El estudio concluye que se ha incrementado la desconfianza con el establecimiento y con el sistema, que es notorio el desgaste de los liderazgos tradicionales, los jóvenes no se sienten representados y lo que es peor, la tendencia histórica de una apatía de los jóvenes en los procesos electorales parece incrementarse.

A los jóvenes les interesa denunciar, protestar, exigir rendición de cuentas a los gobernantes o hacer parte de organizaciones animalistas o ambientalistas, pero no manifiestan ningún interés en hacer parte de los partidos políticos.

Una reforma política construida con los jóvenes puede ser una oportunidad para abrir los espacios de “encuentro y diálogo directo” que ellos esperan, en un marco de respeto por su identidad y por su cultura. Las universidades en las que los jóvenes confían pueden jugar un papel importante en la construcción de esos espacios. La recuperación de la legitimidad de las instituciones públicas, incluyendo los partidos políticos es más relevante que cualquier iniciativa para reformar el sistema electoral.