¡Que calor!

Orlando Parra
Columnista

“Qué fresquito” es la frase que usamos cuando nos podemos colocar bajo la sombra de un árbol, o estar en bosques donde la temperatura baja; ¿pero en las ciudades, dónde? Aquí cada día hay más calor pues eliminamos la tierra y construimos encima de ella. Las calles, los edificios, las casas, están hechas de concreto, y estos acumulan calor de día, y de noche, cuando lo liberan, la sensación se repite. El efecto se ve claramente en las pistas de los aeropuertos: ¡hierven! pues son masas enormes de concreto sin posibilidad de “respiración”. He allí entonces la importancia de los parques verdes por encima de las plazas de cemento. Fue un error perder el verde de la plaza de Bolívar y la oportunidad de que la Victoria fuera un mini central park y no cemento.

El calor refleja la ausencia de árboles, de los mejores filtros para la contaminación: un árbol maduro atrapa en sus hojas y corteza partículas finas como polvo, suciedad o humo del aire: ¡uno sólo absorbe hasta 150 kilos de dióxido de carbono!, ese que producen los carros y motos, especialmente los camiones y buses chimenea ¡qué pena debe dar a los señores de buses escolares tenerlos en tales condiciones!. La ausencia de árboles sube la temperatura entre 2 y 8 grados.

¿Cuál es la mayor zona verde del centro? ¿por dónde “respira”? Sólo hay un sitio claro y es el Olaya. Parque que medía 3 manzanas [ https://cutt.ly/1rVZZNQ ] y perdió 2 por la construcción de la Gobernación, la Asamblea y luego la glorieta. En la manzana que quedó se ha construido (y afortunadamente destruido) de todo: el edificio de bellas artes de la UTP, un parqueadero de lo que era la Biblioteca Pública y en los últimos años lo han ocupado con estaciones del Megabús, de bicicletas y lo último: el megacable.

La zona verde que dieron por la Gobernación (nunca por la glorieta) tuvo hasta media torta y es ocupada por canchas deportivas, gimnasios, etc. Saltan preguntas: siendo el Olaya patrimonial ¿quién autorizó esas ocupaciones? ¿es legal? ¿esos pedazos de tierra, que reducen el área verde real, han sido recuperados en alguna otra parte así como se hizo con la Gobernación?. Por favor ¡ni una sola construcción más sobre el Olaya! ¡Sr Alcalde, usted puede regresar a zona verde ese parqueadero que nadie usa! ¡Necesitamos muros y terrazas verdes por todas partes! Respecto a los árboles que han tumbado (y siguen tumbando, por ejemplo, ¡para vallas!) ¿Alguno ha sido relocalizado? Ya sabemos que no ¿Al menos se ha respetado el Manual de silvicultura del decreto 440 del 2011 https://cutt.ly/zrVZRnw ? Pues sin olvidar el Plan Maestro de Silvicultura del 2015 que la alcaldía, cinco años después, aún NO formaliza.

Y en los barrios sucede igual. Casi todos los parques son de cemento, es decir de ¡calor!, y las pocas áreas verdes, van siendo ocupadas ¡Vecinos, organicémonos, reaccionemos, denunciemos! Un dato final ¿usted sabía que vivir cerca de un espacio verde disminuye la presión arterial alta y el estrés? y para los constructores: según la ONU, los árboles suben el valor a las propiedades hasta un 20% ¡ahí está el negocio socio! https://www.onuhabitat.org.mx/index.php/siete-grandes-beneficios-de-los-arboles-urbanos.

Trino: Pueblo Rico, además de ser el municipio con más pobreza multidimensional del Eje Cafetero, es de los más pobres en Colombia. Ninguna zona de los tres departamentos es tan pobre como esa; con Mistrató y toda la frontera de Risaralda con Chocó son las que menos tienen salud, empleo, educación, vivienda y lo peor: servicios para niños. Dirigentes ¡dolor, amor y acción!
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