Posicionamiento estratégico de la ciudad-región

*Mario Alberto Gaviria Ríos
Columnista

Desde la geografía y el urbanismo se destaca la presencia de nuevas formas de organización espacial en las que se refleja una nueva condición en la evolución del sistema de los asentamientos humanos, caracterizadas por una confluencia de las escalas urbana y regional e integradas por conjuntos de entidades territoriales con proximidad geográfica, que intensifican sus relaciones aunque conservan una clara independencia desde el punto de vista político-administrativo.

Para el geógrafo y urbanista Jordi Borja, la realidad funcional de los territorios y los trayectos cotidianos intermunicipales de sus habitantes hacen difusos los límites físicos y simbólicos de las ciudades; con lo que es normal que en ella convivan tres tipos de ciudadanos: sus residentes, los que la visitan de manera habitual y los usuarios intermitentes en actividades de ocio, negocios, servicios especializados. De esa manera se renueva el concepto de ciudad y aparece la ciudad-región, en alusión a una nueva forma espacial que incluye en la misma unidad áreas urbanizadas y tierra agrícola, espacio abierto y áreas residenciales de alta densidad, en la que hay presencia de múltiples ciudades en un paisaje discontinuo que se expande y contrae a través de densas redes de relaciones con otros lugares, territorios y escalas.

En un contexto de globalización, el surgimiento de las ciudades-región constituye materia de profundo debate. En el ámbito internacional los estudios la muestran como una forma de organización espacial en crecimiento y particularmente eficaz para hacer frente a los problemas sociales, económicos y ambientales.

La ciudad-región Eje Cafetero es expresión de ese proceso de transformación urbana. La interacción espacial y la movilidad cotidiana de la población evidencian su conformación a partir de un conjunto de entidades territoriales, integradas mediante relaciones de diverso orden (económico, social, político, institucional), impulsadas por la proximidad geográfica y cultural, que configuran una red de ciudades de carácter policéntrico favorable a la cohesión territorial.

Dada la interacción espacial y el sistema de relaciones que de ello deriva, la ciudad-región Eje cafetero ofrece claras ventajas de aglomeración a escala regional, que se despliegan desde las capitales hacia los municipios de la periferia en procura de una mayor equidad territorial. Además, en ella tienen lugar claros procesos de metropolización que fortalecen la dinámica relacional observada.

La ciudad-región es una nueva escala de organización territorial, que demanda figuras político-administrativas coherentes para la planeación del desarrollo, sumando recursos hacia propósitos comunes y reconociendo la autonomía de los gobiernos locales. De acuerdo con la Ley 1454 de 2011, esta es una forma posible de asociatividad territorial, por lo que su posicionamiento estratégico se impone como reto para las élites locales.
*Docente Universidad Católica de Pereira