Pensando en voz alta

Jaime Bedoya
Columnista

*La raza humana, que ha demostrado tanta capacidad intelectual, pasada esta terrible encerrona, tendrá que prepararse con dispositivos certeros para enfrentar las próximas pandemias que, de acuerdo con los científicos, seguirán intentando arrodillarnos. Me vienen a la mente, Leonardo de Vinci, que ya en el Renacimiento diseñó aparatos voladores, predecesores de los modernos aviones y Julio Verne, el francés que nos puso a leer cosas inverosímiles como De La Tierra a la Luna y La vuelta al mundo en 80 días, que con el tiempo se hicieron realidad.

A qué voy. Tendremos que diseñar un traje completamente cerrado, con máscaras para respirar, al estilo de los astronautas, para que a la primera señal de alarma nos lo enfundemos y podamos seguir trabajando, sin que la economía se detenga con las terribles consecuencias y odioso despido de trabajadores. Puede ser que no esté lejos el día cuando los virus se diseminen por el aire con mayor riesgo para la gente. He aquí, la breve descripción científica de este elemento, que hace la NASA: “Los trajes espaciales ofrecen oxígeno; traen agua y protegen de la radiación. Tienen visores para proteger los ojos de la luz solar”. Son un segmento de la ciencia al servicio de la humanidad, agrego.

Será necesario confeccionar unos 7 mil millones, cifra aproximada de habitantes terrestres o, privilegiar niños y jóvenes y a los adultos confinarlos, para disminuir costos. La empresa que se atreva de primero, será ganadora.

También debemos pensar cómo se alimentará a tanta gente. Además de invertir privilegiadamente en agricultura, que es el futuro de Colombia, propongo: fabricar una cápsula nutritiva para adultos y ancianos y reservar la comida ortodoxa para gestantes, niños y jóvenes. El paradigma científico y social tendrá que cambiar radicalmente, pues “no se pueden esperar resultados distintos si continuamos haciendo lo mismo”, dijo Einstein. Amanecerá y veremos.

**La gran alcaldesa de Bogotá, Claudia López, gana la partida con su propuesta de prolongar la cuarentena. Así entendieron alcaldes con gobernadores y lo recomienda la comunidad científica mundial. Después, abrir la puerta con parsimonia y no de una vez, en especial el comercio y transporte, para reactivar la economía.

***Tenemos que cuidar y agradecer a los cuidadores. No más agresiones al cuerpo médico.
****No voté por el alcalde de Pereira, pero resultó un buen gallo de pelea en bien de la ciudad. Muchas gracias, señor.