Pensando en voz alta

*El presidente, se empeña en volverse el hazmerreír de todo el mundo, sin que se lo estén exigiendo. Aunque a veces da para pensar que sus actuaciones son producto de la testarudez, la soberbia o la imposición del “presidente eterno”, como tan empalagosamente definió a Uribe, en el momento culmen del apoyo a la candidatura que lo entronizó en el Palacio de Nariño, porque olvidó la catilinaria que le dedicó 20 años atrás. Cómo explicarse que le pidan cambio de rumbo, el que debe empezar por la sustitución de ministros y se dedique a pasar personajes de un puesto a otro, en el mismo gobierno, caso Alicia, Holmes Trujillo y Nancy Patricia. Uno se pregunta: Si eran buenos, por qué los trocó y si no servían qué  harán en otros cargos. Tan parecida su actuación a la de los obispos alcahuetes o incompetentes, antes de la llegada de Santo Padre Francisco, que trasladaban curas corrompidos a otras parroquias en vez de destituirlos de una vez; pues ahí se están las consecuencias para la Iglesia, como se verán en Colombia.

 

**”Tanto que decía Toño que no se casaba, pero se casó”, cantan en las borracheras después de medianoche. Tanto que repetía el candidato que no enmermelaría pero enmermeló, parodian hoy día. Miren cómo ofrece puestos, para que lleguen presurosos a formar la coalición que deberá aprobar todas las bellaquerías que tiene reservadas contra José Dolores, las que se ha empreñado en negar pero que ya no le quedó más remedio que destapar y que son el combustible del paro nacional. Esta frenética carrera la encabeza nadie más, pero nadie menos que el exvicepresidente de Juan Manuel Santos; ese sí un verdadero traidor, que el uribismo aprovecha. Grave error el que va a cometer Germán, porque  todo el mundo sabe que aspirará de nuevo a la presidencia; pero salir a la plaza pública con el desprestigio de haberse prestado a hundirle la yuca al pueblo, no tendrá perdón de los votantes. A propósito, ese partido de las letras invertidas, nos debe una explicación respecto a qué tiene de Cambio y qué de Radical.

Para ser justos, el minsalud es un supercientífico que no se dejará manipular. Y si lo intentan hará lo de Juan Pablo Uribe, otro científico decente, se va.

**¿Están en peligro los Juegos Olímpicos de Tokio? Nada raro que los aplacen si el pandemia sigue.