Pandemia, observatorios y RAP

Walter Benavides Antia
Columnista

Hace cinco meses (20 de agosto 2019), (sin virus Chino a la vista), al conocer estadísticas del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa) del DANE, (enero a junio del 2019), bajo el título “Importamos el 80% de la comida”, escribía, que en ese periodo la central mayorista Mercasa, reportó, que Pereira, aportó en promedio 10 mil toneladas de alimentos, (9%), el 25% llegó de varios países del mundo, y que el resto, llegó de 105 municipios de Colombia.

Eso me llevaba a concluir que no comercializamos en nuestra central mayorista, ni el 10% de los alimentos que producimos. No se conocen cifras del consolidado 2019, y estaré atento para analizarlas. Pero el Banco de la República, en el Boletín Económico Regional correspondiente al IV trimestre de 2019, certifica que el despacho de productos agrícolas con origen en el eje cafetero hacia otras regiones en ese periodo, totalizó 82 mil toneladas, un promedio de 680 toneladas día.

Explica, que hubo disminución (con respecto al mismo periodo del año anterior), por los menores envíos de plátano hacia Bogotá y Cali, y de naranja y banano hacia Bogotá; pero que hubo mayores ventas de aguacate papelillo a Medellín y Bogotá. Por departamentos nos dice, que solo Caldas aumentó su oferta agrícola por mayores despachos de aguacate a Medellín y Bogotá y mandarinas a Medellín, mientras que Quindío y Risaralda redujeron su oferta alimenticia: el primero, por menores envíos de banano y plátano a Bogotá y en menor medida piña hacia Medellín; Risaralda, nos dice, cayó su producción, por menores ventas de plátano a Cali y Bogotá y cebolla junca hacia las centrales de abastecimiento de Armenia, Pereira, Manizales y Medellín.

Sea lo que fuere, en el último trimestre de 2019, lo cierto es que los tres departamentos no muestran diversificación en sus productos ofertados, (plátano, naranja, tomate chonto, aguacate y piña), pero lo que dice la letra menuda, es que hay disminución en la producción alimentaria primaria. Hoy, los mandatarios locales (con virus presente), centran sus esfuerzos en repartir mercados. Y eso está bien ante los más de 4 millones de colombianos en pobreza extrema. Pero la pregunta que debemos hacernos, es que sigue, cuando no haya productos en los mercados. La semana del 23 al 29 de marzo, Mercasa recibió 2.600 toneladas de comida en 2 mil vehículos y la oferta es estable.

A manera de conclusión. ¿Dónde están los numerosos observatorios de la ciudad, dando luces sobre el problema de la economía local? ¿Dónde un Plan de Choque de las secretarias de agricultura (una oportunidad) para el campo? ¿Dónde la RAP? Tres preguntas que merecen respuesta.
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