Obligado también es bueno, gracias Coronavirus

Jorge Eduardo Murillo
Columnista

Según el libre pensamiento y multitud de teorías, nada que sea obligado es bueno. Pero toda regla tiene su excepción. Uno de los peores males, la plaga fatal, la pandemia de muchos siglos, el coronavirus; ha logrado hacer estragos, está matando gente, crea caos, hace sufrir a la gente y lleva a la ruina a millones de seres humanos. No cabe la menor duda que este mal no va a querer ser recordado nunca jamás.

Pero no hay mal que por bien no venga; descartando todo lo malo y sus efectos negativos, haciendo un DOFA y sacando lo bueno que queda del coronavirus, hay una serie de cosas, situaciones, efectos y resultados positivos que hay que destacar. Los seres humanos necesitamos mantener nuestro sistema nervioso y nuestra salud muy bien para poder llevar el día a día, de tal manera que es universal que se tomen vacaciones de 15 días y las horas de sueño sean de 8 horas por día. Sin embargo nosotros, dizque por razones de trabajo, decimos que no se sacan las vacaciones y se duerme poco, por ahí el sistema nervioso empieza a fallar, llegan las fatigas y etc, etc.

De otro lado no hay tiempo para la familia, ni para leer, ni para nada. El resultado es un estrés generalizado, no hay convivencia, hay divorcios y la familia se dispersa. Por eso, gracias coronavirus, en tan pocos días el sistema nervioso empieza una gran recuperación, a las malas podemos dormir 8 horas y más, hacemos siesta obligatoria, el cuerpo se relaja y se apereza. El diálogo familiar, a pesar de los memes, se consolida, quienes poco ven a sus hijos, no tienen disculpa, los tienen a la mano, algo más de tiempo para conocerse. Los grupos de amigos se activan para tomar del pelo y divertirse. La preocupación laboral baja el nivel, aunque haya desespero de quienes pierden. No hay que madrugar y no hay jornadas extenuantes de transporte.

La recreación y el ocio dirigido lo agradece la mente, los juegos de mesa, las películas, la radio y tv, hacen que se piense en otras cosas positivas. La lectura, todo tipo de lectura, libros, revistas, documentos, internet literario, vuelven a ser utilizados sin disculpas, el intelecto crece y el hábito se crea. Las rutinas deportivas tipo gimn, fortalecen los músculos y el cardio, hay más relajamiento, por lo tanto se duerme y se piensa mejor. Todas estas actividades que se perdieron por la globalización y la tecnología se crean y se recuperan en estos meses, el cuerpo y la mente son muy agradecidos. Esto se llama prevención en salud, nos enfermaremos menos, pensaremos y viviremos mucho mejor, gracias Coronavirus.

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