Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Gracias, gracias, gracias, amado Dios, por todo mi ser, y hoy destaco en especial el maravlloso cerebro.
Es una super computadora que me mantiene vivo y que es sorprendente por su modo de recibir y procesar infomación.
Hay magia en sus cuatro lóbulos, frontal, parietal, temporal y occipital, igual es genial en sus 100 mil millones de neuronas.

Es prodigiosa la interconexión entre ellas, cada una dedicada a las variadas funciones que desempeñan del mejor modo.
Mi cerebro no descansa, incluso, mientras duermo, las conexiones neuronales siempre están activas.
Cada célula es una fantasía con sus tres componentes: soma, axon, y las dendritas que sirven para las sinapsis.

Dios mío, todo es tan perfecto y es triste si no lo valoramos ni lo agradecemos de modo constante.
Gracias hoy y siempre por mi organismo y por todo mi ser. Elijo amarme, cuidarme y emplear todo para mi bien y el de todos.

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