Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Por un clavo se pierde la herradura; por la herradura, un caballo; por el caballo, un jinete; por el jinete, un reino». Proverbio español.
En otras palabras hay que cuidar lo pequeño para que la chispa no se convierta en un incendio.
Los detalles en realidad no son pequeños y un tornillo roto hace que no funcione un gran motor. Y lo mismo pasa en tu vida: tu manera de vestir o de hablar puede hacer que no te den un trabajo.

Los detalles lindos unen a las parejas y los negativos las van separando poco a poco.
A veces el amor se marchita, no por algo grande, sino por carencia de buenos detalles y la suma de muchos negativos.

Examina, por tanto, tu vida elige ser más detallista en tus relaciones y en tu trabajo.
Una piedrecita en el zapato termina por frenar tu caminar y “quien no atiende a la gotera, atiende a la casa entera”.