Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Se necesita atrevimiento para soltar el ancla y dejar que la nave tome un nuevo rumbo. Es cuestión de creer y actuar.
No es fácil cerrar un ciclo y tener el valor de reconocer que el amor murió o que un lugar ya no es el nuestro.
La vida te envía señales de cambio y, si no las lees, el Universo te obligará a partir con inmenso dolor.

Pide a Dios luz y fuerza, y podrás liberarte sin que te frenen el pesar, la costumbre, el qué dirán o los miedos.
Sobre todo el miedo; es el que más te bloquea y tu fuerza para vencerlo es una firme confianza.
Los sabios dicen que hay que seguir lo que nos dice el corazón si estamos en la frecuencia del amor.

La vida tiene estaciones y, si el árbol no suelta las hojas en invierno, ¿cómo podrá reverdecer en primavera?
Ten osadía, ten fe y da el paso ya mismo, mientras más aplaces cerrar un ciclo, más difícil será partir.