Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Eres libre para desperdiciar tus energías en la culpa y el odio o para perdonar y perdonarte.
Eres libre para aferrarte al miedo y perder el rumbo o para aferrarte al amor y avanzar en la luz.
Puedes sentarte a llorar y a criticarlo todo y también puedes apreciar todo lo bueno y aportar.

La vida también ha sido dura para los que han dejado una buena huella, sólo que ellos eligieron tener fe y actuar con amor.
Desde un lóbrego y sucio pesebre hasta una doliente cruz, Jesús eligió dar amor e irradiar luz.
Su vida no fue fácil y tampoco lo es la tuya, pero eres libre para sembrar o arrancar, renegar o aceptar.

Simplemente toma lo mejor de la vida, atrae con tu mente lo bueno y aprende a dar sin esperar recibir.
Ámate mucho y entonces el amor fluirá de ti hacia todos como brota el agua pura de una manantial.