Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Mantente firme cuando las dudas te sofocan y los temores ejercen su dominio implacable. Necesitas entonces una fe firme.
Sabes que todo es pasajero y que una fe viva y un amor auténtico te dan paz y fuerza interior.
No siempre hay soluciones inmediatas, pero la paciencia siempre llena tu vida de buenos frutos.
Aquel que cree y persevera halla salidas imprevistas y jamás se abandona a la desesperanza.

Si actúas con sabiduría, aprovechas las crisis para tomar consciencia, meditar y corregir errores.
Es bueno detenerse, cuestionarse y practicar “las tres erres”: reconocerse, revisar y renovarse.

Las espinas externas son sólo el reflejo de vacíos interiores que piden un nuevo estilo de vida.
Con un juicio sereno y un corazón tranquilo la noche cede el espacio a un claro amanecer. Nota: Tomado de mi libro El sendero del espíritu.