Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Si así lo decides, la celebración del nacimiento de Jesús puede darle un nuevo cauce a tu potencial.
Es una buena ocasión para examinar si tu fe realmente es profunda ya que sólo así puedes resolver los acertijos de la vida.

Siempre es posible vivir un renacimiento, tomar un mejor rumbo y poner el amor como primera prioridad.
No caigas en la trampa de celebrar la navidad de modo superficial y de verdad dale un toque espiritual.

Saca tiempo para leer lo que se celebra en los evangelios de Lucas y Mateo, los dos primeros capítulos.
La Novena y el pesebre unen, alegran, y son más importantes que el arbol, el papá noel y los otros adornos.

De hecho sólo el pesebre tiene un vínculo real con Jesús y lo demás es parafernalia posterior linda, comercial y no de fe.
Para algunos navidad es una especie de “carnaval seudo religioso”. Para ti una comunión amorosa con Dios y los que quieres.