Oasis

Gonzalo Gallo

Columnista

La obesidad infantil es, según la Organización Mundial de la Salud, uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI.

Y la dieta más barata y más eficaz contra ese mal en niños o adultos se resume en este mantra: Menos plato y más zapato.

Otros enuncian lo mismo señalando primero los pies y luego la boca mientras dicen: Mueva más esto y menos esto.

Pero eso hay que complementarlo con lo más importante: amor sincero y acompañamiento en tiempo, calidad y cantidad.

Y la razón es que, como todo malestar físico, la obesidad esconde vacíos o problemas emocionales en los que la sufren.

Una realidad ya probada que la medicina tradicional se resiste a aceptar porque se concentra en lo orgánico con un enfoque reduccionista.

En efecto, somos mucho más que un cuerpo. Un malestar desnuda fallas emocionales, espirituales y mentales.