Oasis

Gonzalo Gallo
Columnista

Dante Alighieri le trabajó 30 años a la ‘Divina Comedia’ y el escritor libanés Jalil Gibrán pulió durante 20 años su obra cumbre ‘El Profeta’.

Luis Pasteur siguió investigando 18 años a pesar de estar semiparalizado por un derrame, y Edison tomó como experiencias casi 10 mil ensayos fallidos.
Fue perseverante hasta encontrar en un bambú carbonizado el primer filamento incandescente del bombillo.
Miguel Ángel le dedicó a la Capilla Sixtina cuatro años y medio y Colón no se rindió en su empeño de viajar a las Indias.

El persistente marinero estuvo buscando apoyo en las cortes de España y Portugal durante 10 largos años de continuas negativas.
Los ejemplos de personas apasionadas y soñadoras son muchos y las grandes obras siempre han exigido grandes esfuerzos y una paciencia de acero.

Una de las claves del éxito integral es la pasión que es una amalgama de entrega, confianza, ganas y perseverancia.
Elige insistir y persistir con inteligencia, porque bien decía Napoleón: “La victoria es siempre del más apasionado”.