Noticia traicionada

Víctor Zuluaga Gómez

Columnista

Con el título de esta nota, José Izquierdo Alzuyet, español que viviera por estos lares un tiempo, me hace llegar un comentario que aparece en una revista española, analizando el siguiente titulo del Diario Hutu. “100.000 residentes en Navarra (España) tienen orígenes en otros países.” Concluye su análisis diciendo que hay unos intereses políticos del partido político Podemos, por promocionar el diálogo, la apertura, la inclusión y convivencia, así como la lucha contra el racismo y la xenofobia, añadiría yo. La cuestión se plantea de manera tal que su conclusión es que Podemos busca el diálogo y la inclusión porque está interesado este Partido en contar con los votos de la población originaria de otros países.

Llama la atención que en esta época vuelve a ser sensible el tema de los inmigrantes, sobre todo porque es indudable la crisis económica que se vive en España. Recuerdo que hace ya muchos años me encontraba en Santiago de Compostela en donde fui invitado a un foro sobre migración. La cuestión era bien clara en ese momento: había un incremento de la construcción y se necesitaba mano de obra adicional a la que en ese momento tenía España. Los constructores hablaban bellezas de los inmigrantes que se vinculaban con sus empresas y la necesidad de aprovechar esos momentos de  crecimiento económico del país. Pero también recuerdo que hubo voces contrarias para que se facilitaran los trámites para los inmigrantes. Los representantes del Gobierno planteaban que si bien inicialmente ingresaban jóvenes para vincularse a la construcción y no iban a demandar mucho en materia de salud y educación, no ocurriría lo mismo cuando estos jóvenes comenzaran a pedir el ingreso de sus esposas, sus hijos y padres. Es decir, que a la larga los costos serían enormes para el Estado, pero obviamente que no para los empresarios.

Si miramos el asunto desde el punto de vista económico, pues no hay duda, como lo demostró una  encuesta que se realizó en Navarra en donde los empresarios están de acuerdo en incentivar la llegada de mano de obra extranjera, mientras que los empleados, por supuesto, se oponen de manera rotunda a ello porque significa una competencia muy fuerte.

Son pues muchas las aristas para el análisis del problema de migraciones, en donde tampoco podemos olvidar la xenofobia que hay en algunos pobladores españoles. Por algo nos llaman “sudacas”, de una manera despectiva.