Ni un muerto ni herido más en la vía Pereira- Cerritos-La Virginia

Jesús Saldarriaga G.
Columnista

Ya está listo en la ANI el proyecto por iniciativa privada (IP) para mejorar la seguridad vial y disminuir los tiempos de desplazamiento sobre la vía Pereira-La Victoria (Valle del Cauca), Cerritos-La Virginia (Risaralda). El primer tramo tiene una longitud de 54,5 kilómetros, de los cuales 30 km están en la Valle del Cauca. El segundo tramo nunca ha estado concesionado, y mide 10,5 kilómetros de calzada sencilla, pero quedó incluido en la estructuración de la IP, precisamente para construir la segunda calzada, de acuerdo con la Ley de infraestructura del país.

El proyecto por IP, se llevó cuatro años para su estructuración, pues debió concertarse con actores de Risaralda y del Valle del Cauca. La ultima concertación la hizo la Agencia Nacional de Infraestructura con el nuevo alcalde de Cartago y la Gobernación del Valle del Cauca, actores que el año pasado, se opusieron férreamente a la iniciativa como estaba estructurada.

El proyecto está listo para ser adjudicado a través de un concurso público que debe abrir la ANI en el próximo mes de febrero, pues en la concertación con los actores de Risaralda, se había llegado a la conclusión que uno de los mayores beneficios de dicha IP, era la “oportunidad” de iniciar la ejecución lo mas rápido posible sobre dicho corredor vial, y salvar la vida y la integridad de las personas que lo utilizamos permanentemente. Estuvimos de acuerdo que ningún dinero que se pretenda ahorrar en la estructuración de un nuevo proyecto para dicho corredor vial, compensa la pérdida de una vida humana por accidentes catastróficos de tránsito.

Pero unos actores de Risaralda le dijeron esta semana a la ANI que no querían que el proyecto se adjudicara por iniciativa privada (IP), y pidieron que se hiciera por iniciativa pública (APP). Esto significa volver a barajar la formulación de un nuevo proyecto, que se llevará mínimo otros tres años, pues la concertación que ya se logró con el Valle del Cauca y con la mayoría de los actores del desarrollo local de Pereira, se perderá y habrá que montar una nueva.

En ese largo tiempo, la problemática sobre dicho corredor vial irá en aumento. Tendremos más vidas de personas perdidas, más personas con limitaciones en su integridad física, más demanda por servicios de salud y deterioro en la calidad de vida de muchas familias, etc.

Otro costo de oportunidad si no se adjudica el proyecto que ya está listo, tiene que ver con la productividad y la competitividad de las empresas de Pereira. Sobre las vías entre Pereira-Cartago y Cerritos-La Virginia, están asentadas las más grandes de la economía de Risaralda. Generan empleo productivo, las que más agregan valor al PIB de Risaralda y las que más exportan. Estas son las que más se están afectando con los problemas de movilidad y del alto riesgo de accidentalidad que se presenta sobre el corredor vial.

Para significar un ejemplo, el año pasado nos visitó el gerente de transporte del grupo Jerónimo Martins (tiendas Ara), empresa que genera el 60% de la carga (medida en toneladas) en Risaralda, para manifestar la necesidad de tener un retorno adecuado sobre la vía Cerritos-La Virginia, para que las tractomulas puedan ingresar al más moderno centro logístico de la región que dicha compañía construyó. El retorno adecuado está incluido en el proyecto IP que ya está estructurado.

¿De quién será la responsabilidad de las vidas perdidas y de las personas accidentadas sobre la vía Pereira-Cerritos-La Virginia durante los próximos tres años, mientras dura la estructuración del nuevo proyecto?