Navidad conectados con el corazón

Fabio Castaño Molina
Columnista

Más cercanos y más lejos que nunca, suena paradójico pero así es. Así nos tiene la tecnología de hoy. Gracias a la conectividad digital que nos ofrece este desenfreno en los avances de la telefonía celular estamos, como se anuncia hoy en el marketing digital, a un solo clip de poder hablar con nuestros parientes en los más alejados sitios de este planeta tierra. Nada más agradable y económico que en el día a día poder escuchar, o apreciar a nuestros familiares y amigos con la mayor nitidez en imágenes de videos y fotografías que se producen al instante.

Es un cordón umbilical que emocionalmente genera mucha tranquilidad a quienes no tienen otra alternativa frente a la soledad o tristeza que los embarga por ese ser querido ausente, sobre todo en esta época de fin y nuevo año. Hasta aquí todas las bendiciones al creador por permitirnos gozar de semejante invención. Pero, y aquí viene el pero, que tristeza tan grande que este aparatico que hoy está económicamente al alcance de todos y para todos los gustos, haya generado una total desconexión emocional en muchos de nuestros hogares. Ni en el desayuno, ni en el almuerzo, ni en la cena, son muchas las personas que no se despegan del celular. Convertidos en verdaderos zombis, se desconectan por horas de su entorno familiar y laboral.

Es normal que en casa -al llegar, cada uno solo tenga la mirada fija en el celular porque las redes sociales, que no tienen nada de sociales, sino de antisociales, tienen la prioridad. Papá y mamá pasan a segundo plano. O viceversa, los hijos e hijas son los ignorados en muchas ocasiones porque sus progenitores están conectados a las redes sociales. Será que urge que haya un apagón como el del gobierno Gaviria para que al son de las velas, nos veamos obligados a volver a las tertulias familiares. Qué tal si nos damos un regalo especial consistente en tomar consciencia y de manera voluntaria desprendernos un poco por estos días de este adictivo aparatico y conectarnos con el corazón en esta Navidad.