Lo que falta en el Plan de Desarrollo (III)

James Fonseca Morales
Columnista

En la primera columna de esta serie anotamos que, en el proyecto de Plan de Desarrollo de Pereira presentado al Concejo Municipal y en el capítulo dedicado a la “Gestión de riesgo de desastres” (6.3.3.16), aparece un diagnóstico que habla de la vulnerabilidad de la Ciudad frente a muchos riesgos y de la necesidad de invertir en su reducción, priorizando los riesgos de incendio y terremoto.

Aunque debemos reconocer que la administración anterior realizó la gestión más importante de los últimos cuatro gobiernos municipales en la dotación del Cuerpo de Bomberos de Pereira, pues adquirió tres nuevas extintoras máquinas y dos vehículos de rescate, además de dotar seis grupos especializados con equipos de última tecnología; sigue faltando y es cada vez mas urgente, la importación de la máquina escalera que permita la operación de los bomberos hasta alturas de diez pisos.

De esa necesidad hemos hablado, repetidamente, en esta columna, porque la abundancia de edificios con más de dos pisos muestra que son muchísimas las personas que en Pereira viven, trabajan o estudian, en ellos y todas estarán en alto riesgo por incendio, mientras los bomberos locales no tengan ese vehículo.
Esta necesidad nos lleva a otro escenario actual. Cómo lo hemos sostenido durante los últimos siete años, los sucesivos gobiernos municipales han descargado la financiación del Cuerpo de Bomberos en el sector productivo de la ciudad, mediante la sobretasa bomberil al impuesto de industria y comercio, concebida como un apoyo económico para la modernización y dotación de los bomberos de las ciudades colombianas, pero que, en Pereira, es casi, su única fuente de recursos.

Hoy, cuando se debe prever que, como efecto de la pandemia, el recaudo de ese impuesto deberá llegar a un mínimo histórico, será necesario que dentro del mermado presupuesto municipal se hagan las apropiaciones necesarias para mantener y acrecentar los mecanismos locales de socorro, pues la fragilidad económica y social que nos dejará la pandemia haría ruinoso el impacto de otra gran emergencia local.
Teniendo en cuenta que el crecimiento vertical del urbanismo en Dosquebradas le crea a ese municipio una necesidad idéntica de una maquina escalera, resultaría conveniente explorar la posibilidad de adquirir una entre los dos municipios.

Sería un paso más en la integración de esfuerzos para enfrentar riesgos comunes, a pesar de que el concepto “Integración Regional” solo mereció cinco líneas en el texto del Plan de Desarrollo de Pereira (Productos del PG2.4.1), que dejan a otros la iniciativa, pues su meta del cuatrienio es solo “participar en los diferentes espacios de integración regional”. Lo que es, de nuevo, una mirada “ombligocentrica” de la ciudad que pretende y debería ser la Capital del Eje.

Deja un comentario