Lento Caracolito

Orlando Restrepo Jaramillo
Columnista

Sergio Ramírez premio Cervantes asegura: “Narrar es un don que no brota sino de la necesidad de contar, esa necesidad apremiante sin la cual, quien se entrega a este oficio incomparable, no puede vivir en paz consigo mismo”. Cuando el Señor Jaime Noreña Manrique escribe su libro Lento Caracolito editado pulcra y profesionalmente por la editorial cartagüeña Rompesilencios, narra su vida desde el emprendimiento en ameno y didáctico texto, señalando caminos recorridos, con la sinceridad del humilde viniendo desde abajo actuando como guerrero después de la batalla disfruta de sus triunfos con la conciencia tranquila, pues su victoria ha sido lograda con entereza y reciedumbre poniendo el corazón en el sentimiento acompañado de la razón y de la intrepidez sabiéndose surgido de la nada, porque desde la nada ha luchado y con pertinaz acción ha logrado su destino.

En descarnado periplo de trabajos, ocupaciones y alcances a los cuales llegó por el azar y la observación, creando empresas. Como en el cuento de Aladino, con su la lámpara maravillosa, claro está, sin el otorgamiento de deseos imposibles, por el contrario bajo calvario de sorpresas, de anómalas circunstancias de oportunidades, de vicisitudes, de tropiezos, donde la buena fe triunfa, porque el ser humano cuando la disfruta se comporta con los demás creyéndolos iguales a él.

Muchos esperan asaltar en el camino a los otros para lograr su avieso destino pero ningún bien hacen con su despropósito solo alcanzan su derrota y su desprestigio. Esto lo digo porque en la narración de este libro se describe, sin rencor, haber sido asaltado en sus intereses quitándole por ejemplo una proveedora de piyamas, otro quedársele con un negocio, robársele su primer carro y atentar contra proyectos logrados con paciencia basado en la experiencia y la superación personal.

No conozco a Don Jaime pero puedo colegir de su libro la persistencia; en ser más y no tener más. En no pensar sólo en dinero sino en el crecimiento personal con sólidas bases en una espiritualidad afincada en hacer el bien a los demás partiendo de la consigna mediante la cual si algo afecta a un tercero abstenerse de hacerlo partiendo del cristiano principio de no hacer a otro lo que no se quiere para si mismo.

Si negocio es negar el ocio, actuar contra la pereza y tener siempre entusiasmo para hacer empresa bajo la égida de Dios esta empresa surgirá, se mantendrá y triunfará por mandato divino y por la voluntad del hombre cuando es bueno elemental y creyente. Este libro es una enseñanza y deberá ser leído por empresarios para saber más sobre su destino y estudiado por la juventud para su verdadero aprendizaje.

Anuncia Don Jaime nuevo libro para continuar con sus reseñas, bienvenido así se exaltará a la persona, se edificará su dignidad con énfasis, gracias a la experiencia, afincado en su palabra. William Ospina dijo: Explicar un poema o un libro es tanto como destejer el arco iris, según le había leído el poeta John Keats. He tratado, con gusto y sencillez reseñar logros alcanzados por un hombre visionario.