La importancia de avanzar en las pruebas PISA

Adriana Vallejo

Columnista

Los resultados de las pruebas PISA 2018 reflejan los problemas estructurales no resueltos en Colombia en materia de equidad. Los niños de familias con menores recursos asisten a colegios públicos en los que los estudiantes mayores de 15 años no logran mejorar el rendimiento académico  en comprensión de lectura, en matemáticas y en ciencias. La desigualdad en la distribución del ingreso también se mantiene entre la zona urbana y la zona rural donde los resultados son aún más preocupantes. La pobreza es mayor en el campo, donde faltan docentes o los que existen no tienen la formación necesaria.

La educación desde la primera infancia marca una gran diferencia en la formación de capacidades en los niños, sin embargo, muchos de ellos por falta de recursos no logran tener acceso a la educación en sus primeros años. En el 2018, 732.090 niños no lograron ingresar a estudiar a pre jardín, 676.660 a jardín y 114.518 a transición. De acuerdo con las cifras, publicadas el pasado domingo en El Tiempo, un total de 1.523.286 niños no tuvieron acceso a la educación inicial.

A lo anterior se suma las diferencias que genera la mala nutrición que por condiciones de pobreza tienen muchos niños de escasos recursos en edad escolar. El reciente Informe de Desarrollo Humano 2019 refleja esta situación, Colombia no ha logrado avanzar lo suficiente para reducir la desigualdad a pesar de mejorar frente al año anterior en el indicador de desarrollo humano (IDH) y pasar del puesto 90 al 76 en el escalafón mundial.

Lo que muestran las pruebas PISA es grave en materia de capital humano y de desarrollo, especialmente para uno de los grupos de población más sensible, los jóvenes. El 50% de los estudiantes de 15 años en el país tienen problemas de comprensión de lectura, un porcentaje mayor, el 65% no puede hacer operaciones matemáticas básicas  y la mitad tampoco logra buenos resultados en el campo de las ciencias. Lamentablemente, así ingresan a las universidades o al mercado laboral la mitad de los estudiantes colombianos.

A los problemas estructurales de las familias de los estudiantes se suma los de los docentes. ¿Qué resultados obtendrían los maestros en el país, si se les aplican las mismas pruebas? La educación por definición es un proceso y no se pueden esperar grandes cambios de un año a otro, sin embargo, hay preguntas sin respuestas claras hasta el momento: ¿por qué no se avanza lo suficiente en la calidad educativa?, ¿por qué se cayó el indicador de comprensión de lectura entre el 2015 y el 2018?, ¿qué estrategias y programas deben implementarse en los próximos años para mejorar la calidad en los colegio públicos?

Encontrar las respuestas es uno de los mayores retos, no sólo para el gobierno nacional, sino para toda la sociedad colombiana.